A España no la va a reconocer…

por Juan Cardona

Juan Cardona | Cuarenta años más tarde se está cumpliendo la profecía de Alfonso Guerra: “A España no la va a reconocer ni la madre que la pario”. Efectivamente, a veces cuesta reconocer el país donde vivimos. A los desastres naturales que hemos sufrido se suman los provocados por graves negligencias en comunicaciones, apagones, etc. Aflora, con acampadas incluidas, un grave problema sin resolver en los últimos años: la falta de viviendas y como consecuencia los elevados alquileres. Rematamos con una invasión de nuestro territorio que para restarle importancia la catalogan como hibrida, transformamos a los invasores en emigrantes  y convertimos la situación en una «crisis migratoria».

Aparcamos la corrupción política, que esperemos que se subsane por vía judicial y finalicen los múltiples casos, algunos pendientes del gobierno anterior y la pléyade que afectan a importantes personalidades del actual.

Tantos meses añorando unas elecciones libres para intentar solucionar todos nuestros problemas y ahora que las tenemos anunciadas tan solo vemos como se agudiza el ansia de nuestros políticos en mantener el poder y las prebendas que se garantizan con tan solo estar bien situado en una lista.

Después de utilizar como estandarte a una venerable anciana desahuciada de su hogar, que tristemente falleció en plena campaña. Un nuevo estandarte, con los buitres en su punto de mira, emerge; la exportavoz del PSOE, Montse Mínguez critica en casa ajena sin mirar la suya propia, 30 pisos propiedad de su pareja le cercenan su argumentario: el suflé de los alquileres se desinfla.  Nuestros gobernantes encuentran un nuevo leitmotiv: “El Amor”, teniendo como protagonistas los Sres. de Sánchez, con beso final en un perfecto performance, (Begoña debería estar vigilante viniendo la promesa de quien proviene). Aparcado los asuntos pasionales toca resucitar todos los planes de viviendas prometidos y no cumplidos durante los últimos. Otros ofrecen un plan de construcción de un millón de viviendas. Asoma a la palestra las pensiones, donde parece que les sorprende y preocupan las correspondientes al “baby boom”: han tenido tiempo suficiente en más de cincuenta años para prevenir el problema, se ve que los responsables no se han molestado en observar la pirámide de la población española. Un problema que se soslaya en general es el producido por el aumento de población de casi diez millones de españoles desde el pasado año 2000 con prácticamente los mismos servicios. Otro dato significativo es que la población crece constantemente con un saldo vegetativo negativo de más de 100.000 personas año, la inmigración tendrá algo que ver, ¿no? Rematamos con otro dato: en ese mismo periodo la esperanza de vida al nacer ha crecido de 80 a 84 años, habrá que tomar alguna acción para atender a tanta población mayor. No cabe duda alguna que a corto plazo las soluciones a todos estos problemas no dan votos.

Colea la Ley de Nietos que incorpora a nuevos españoles que en gran porcentaje no sabe situar a sus ancestros; y así sigue y sigue la precampaña…

Por último, dejamos la encarnizada lucha pata conseguir el control del Senado para obtener una mayoría de 3/5 poder perpetuar así, o cambiar los componentes del Tribunal Constitucional; hoy utilizado con una carga política sonrojante. No estaría demás que los partidos izasen la bandera de modificar importantes leyes caducas con la misma mayoría en el Congreso: ejemplo la Ley Electoral y algún otro retoque que necesita nuestra  Constitución.

Mucho pescado para tanto pescador indolente, y tres años sin presupuestos…

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