
Julia M.ª Dopico Vale y Pinheyro | Con gran expectación se celebró el pasado viernes en el Teatro Jofre de Ferrol el Día Internacional de las Mujeres Rurales; un día especial para reconocer la labor fundamental y decisiva de las mujeres en el desarrollo agrícola, la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza en el campo establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2007 conmemorándose por primera vez en 2008 y que esta vez en Ferrol estuvo presentado por la joven y veterana Ada Romero, periodista y locutora de radio COPE.
La celebración transcurrió afable y gratamente entre la música del grupo das Cantareiras de Gradaílle perteneciente al Real Coro Toxos e Froles, la célebre e histórica agrupación musical folclórica ferrolana que destaca por ser el coro tradicional gallego en activo más antiguo de España y la participación de mujeres del rural de Ferrol cuyas vivencias y recuerdos se recogen en el libro “As do Molido” de la compañera periodista en Diario de Ferrol Marta Corral, fotografías de Catu Martínez y edición de Embora.
Un libro que comienza: “A toda as molideiras, esas mulleres que sustentaron (e sustentan) a vida no rural…”. Mujeres invisibles pero omnipresentes en el desarrollo de la vida cotidiana atendiendo sus casas, la comida, las plantas, los frutos y las semillas, el ganado, la limpieza, ganándose el jornal… “Arrimando el hombro” en aquellos difíciles tiempos que nada tienen que ver con los actuales y que a los jóvenes les resulta difícil de comprender desconociendo el pasado y el origen de lo que somos. “El pueblo que desconoce su historia está condenado a repetirla” nos decía George Santayana en su obra The Life of Reason (La vida de la razón).
Con la presencia institucional de la concejala de la mujer, Elvira Miramontes y del alcalde, José Manuel Rey Varela, que bien recordaba que “en Galicia todos tenemos una aldea” volvimos a pasar por el corazón aquellas “pequeñas grandes cosas” de nuestras madres y abuelas. ¿Qué sería de nosotros sin ellas? ¡Ah!, ¡el olor del pan, de la ropa blanca “al clareo” sobre la hierba fresca del campo, los mandiles, la leña, los manteles bordados con la infinita paciencia de unas manos infatigablemente laboriosas…!
Qué bonito, Marta, tu libro. Qué bonito pasear por aquellos recuerdos de leche tibia, miel, de pan con mantequilla y azúcar …
Enhorabuena por tan loable trabajo y enhorabuena al Concello de Ferrol que una vez más entregó sus recursos para poner en la mirada ciudadana la luz y la estela que dejaron estas maravillosas mujeres.
También a los bailarines de Mundo Danza que clausuraron el acto ejecutando una pieza creada especialmente para la ocasión y a todos los que hicieron posible vivir este entrañable momento.
