
El sonido de las Vespas volvió a acompañar la caída de la noche en las carreteras de Ferrolterra. El Vespa Club Ferrol Golfos & Kinkis celebró este sábado la cuarta edición de Kinkis in the Night, una de sus citas más particulares, con Moeche como uno de los puntos destacados de una jornada en la que las dos ruedas compartieron protagonismo con el patrimonio de la comarca.
La propuesta mantiene una filosofía que el colectivo ferrolano ha convertido en una de sus señas de identidad. Las Vespas son el punto de partida, pero las rutas buscan ir más allá de acumular kilómetros para convertirse en encuentros entre aficionados, descubrir nuevos lugares y disfrutar del patrimonio y la gastronomía local.
Kinkis in the Night añadió nuevamente a esa combinación un ingrediente diferencial: circular de noche. Una caravana de scooters clásicos recorrió las carreteras secundarias de la comarca en una experiencia alejada de las concentraciones convencionales y concebida para un grupo reducido de participantes.
La organización había establecido un máximo de 70 plazas, con un periodo de inscripción abierto durante el mes de agosto. Una limitación destinada a conservar el carácter cercano de una actividad que ha alcanzado este año su cuarta edición.
Una parada bajo tierra en la Mina Piquito
Moeche tuvo un papel destacado en la ruta. La colaboración del Concello y del Xeoparque Mundial de la UNESCO Cabo Ortegal permitió incorporar al programa una visita guiada a la Mina Piquito.
Los participantes dejaron temporalmente a un lado sus Vespas para conocer este espacio vinculado al pasado minero de la zona y acercarse a una parte del patrimonio industrial y geológico del territorio.
La parada encajó con una fórmula que Golfos & Kinkis ha trasladado a diferentes actividades: utilizar las rutas en Vespa como vehículo para descubrir lugares de Ferrolterra que habitualmente quedan fuera de los recorridos más conocidos.
La cuarta Kinkis in the Night mezcló así el rugido característico de los motores de las pequeñas motocicletas italianas con una aproximación a la historia minera de Moeche.
Carretera, bocadillos y recuerdos de una noche diferente
La convivencia también ocupó una parte importante de la jornada. La organización preparó para los inscritos bocadillo, bebida, postre y café, convirtiendo la parada alrededor de la mesa en una prolongación de la propia ruta.
Los participantes recibieron además diferentes recuerdos de esta cuarta edición, entre ellos un parche, una pegatina y una chapa conmemorativa.
Una combinación de carretera, patrimonio y encuentro entre aficionados que volvió a demostrar que para los Golfos & Kinkis una Vespa puede ser mucho más que un vehículo clásico. También puede convertirse en una particular forma de recorrer y redescubrir Ferrolterra cuando cae la noche.
