
Navantia ha presentado en Euronaval 2026, celebrada en París, su visión sobre el futuro de las operaciones navales, con tres grandes propuestas tecnológicas: la evolución de las fragatas F-110 hacia una mayor capacidad de defensa aérea y antimisil, el desarrollo de una nube de combate naval y el diseño de un buque autónomo de superficie de 75 metros de eslora.
La presentación tiene especial relevancia para Ferrol, donde los astilleros de Navantia construyen actualmente las cinco fragatas F-110 destinadas a la Armada Española, uno de los principales programas de construcción naval militar de la compañía.
La nueva propuesta, denominada F110 IAMD (Integrated Air and Missile Defence), plantea una evolución de esta familia de buques para reforzar su capacidad de respuesta ante amenazas aéreas y misiles, manteniendo las funciones antisubmarinas y antisuperficie que caracterizan al diseño original.
Junto a esta evolución, Navantia ha mostrado avances en conectividad digital y sistemas autónomos, con el objetivo de desarrollar fuerzas navales capaces de compartir información y actuar de manera coordinada.
El presidente de la compañía, Ricardo Domínguez, destacó durante el encuentro que el futuro del sector no depende únicamente de la construcción de nuevas plataformas, sino también de la tecnología que incorporan.
«El valor va más allá de la plataforma. Reside en la tecnología que desarrollamos e integramos —desde gemelos digitales hasta sistemas avanzados a bordo— y en el diseño de buques capaces de evolucionar a medida que cambian las necesidades operativas», afirmó.
Las fragatas F-110 de Ferrol, punto de partida de una nueva evolución
Uno de los principales anuncios realizados por Navantia en Euronaval ha sido la presentación de la F110 IAMD, una propuesta destinada a ampliar las capacidades de defensa aérea y antimisil de la familia de fragatas F-110.
La compañía toma como referencia el programa de cinco fragatas que actualmente construye para la Armada Española en Ferrol, aprovechando su arquitectura digital y sus posibilidades de crecimiento tecnológico.
La evolución busca responder a escenarios de combate de mayor intensidad, en los que los buques deben hacer frente a diferentes amenazas aéreas de manera simultánea y coordinada.
El concepto IAMD, correspondiente a la Defensa Aérea y Antimisil Integrada, contempla una plataforma capaz de detectar, seguir y responder a distintas amenazas, manteniendo al mismo tiempo su carácter polivalente.
Esto permitiría conservar las capacidades de guerra antisubmarina y antisuperficie de las F-110, al tiempo que se refuerza su potencial en defensa aérea. Según Navantia, la Armada y la compañía ya trabajan conjuntamente en la definición de esta evolución, siguiendo los requisitos establecidos en el marco de la visión estratégica Armada 2050. Se trata, por tanto, de una propuesta de desarrollo tecnológico sobre la familia F-110 y no del anuncio de un nuevo contrato de construcción de fragatas.
Más capacidad de lanzamiento de misiles y evolución del sistema de combate
Entre las principales novedades planteadas para la F110 IAMD figura una mayor capacidad de lanzamiento vertical de misiles. Esta evolución permitiría integrar diferentes tipos de armamento y adaptar la configuración de los sistemas de lanzamiento a las necesidades de cada misión.
La propuesta también contempla la incorporación de nuevas capacidades digitales y de combate, con una evolución hacia el sistema SCOMBA NG, la nueva generación del sistema de combate desarrollado por Navantia.
Entre las tecnologías consideradas se encuentran el radar SPY-7 y el International Aegis Fire Control Loop, que permitirían combinar capacidades propias del sistema de combate de Navantia con tecnologías vinculadas al sistema AEGIS. La integración de estos elementos está orientada a mejorar la respuesta de las plataformas ante amenazas aéreas y de misiles, especialmente en operaciones navales complejas.
Navantia considera que esta evolución también puede resultar atractiva para otras marinas internacionales, al ofrecer la posibilidad de adaptar el diseño de las fragatas a futuras necesidades operativas.
La presentación en Euronaval ha servido así para mostrar el potencial de crecimiento de una familia de buques cuya construcción tiene uno de sus principales centros industriales en Ferrol.
La nube de combate naval permitirá conectar buques y sistemas
La segunda gran línea tecnológica presentada por Navantia es la denominada nube de combate naval, un concepto que busca transformar la manera en la que las unidades navales intercambian información y coordinan sus operaciones. La compañía considera que la superioridad en el combate naval dependerá cada vez más de la capacidad de los diferentes buques y sistemas para procesar datos, compartir información y acelerar la toma de decisiones.
En este modelo, una fuerza naval no funcionaría únicamente como un conjunto de plataformas independientes, sino como una estructura integrada en la que diferentes unidades comparten información y capacidades.
La nube de combate naval está concebida como un sistema multidominio, capaz de integrar diferentes tecnologías y facilitar la coordinación entre unidades tripuladas y no tripuladas.
Uno de los elementos fundamentales de este desarrollo es SCOMBA NG, que representa la evolución de los sistemas de misión de Navantia hacia una arquitectura digital más abierta. Su nueva arquitectura, denominada NASOS, permitirá establecer una plataforma común sobre la que la Armada, Navantia y otras empresas tecnológicas puedan incorporar progresivamente nuevas funciones y servicios.
Este enfoque está pensado tanto para buques de nueva generación como para unidades que ya se encuentran en servicio, mediante la incorporación de módulos de extensión. El objetivo es facilitar la actualización tecnológica de los sistemas navales sin necesidad de sustituir completamente sus plataformas.
Navantia y la Armada prueban sistemas no tripulados desde 2024
El desarrollo de la nube de combate naval también incluye avances en el control y la gestión de vehículos no tripulados. Navantia ha explicado que, desde 2024, trabaja conjuntamente con la Armada en los ejercicios REPMUS, centrados en la experimentación y validación de tecnologías marítimas no tripuladas. En este contexto se han realizado trabajos de validación temprana de NAIAD, un conjunto de servicios destinados al control y gestión de estos sistemas.
El desarrollo se realiza conforme al estándar STANAG 4187, dentro de los esfuerzos por mejorar la interoperabilidad entre diferentes plataformas y tecnologías.
Estas capacidades permitirían avanzar hacia operaciones en las que buques tripulados y sistemas autónomos puedan compartir información y actuar de manera coordinada. La integración de estos elementos constituye una de las bases del modelo de fuerza naval conectada que Navantia ha presentado en París.
LASV-75, el buque autónomo de 75 metros desarrollado por Navantia UK
La tercera propuesta presentada en Euronaval ha sido el LASV-75, un gran buque autónomo de superficie desarrollado por Navantia UK. La plataforma cuenta con 75 metros de eslora y ha sido concebida desde su diseño inicial para operar sin tripulación a bordo.
Su desarrollo responde al concepto de flota híbrida, en el que los buques convencionales y las plataformas no tripuladas se complementan para ampliar las capacidades de vigilancia, presencia y actuación naval. El LASV-75 incorpora un diseño modular que permite adaptar su configuración a diferentes misiones.
Navantia señala que la plataforma está concebida para ofrecer una elevada autonomía y disponibilidad en el mar, incluso en condiciones meteorológicas exigentes como las del Atlántico Norte. La compañía considera que este tipo de sistemas permitirá ampliar las posibilidades operativas de las marinas, especialmente en misiones en las que resulte conveniente combinar medios tripulados y autónomos.
El LASV-75 representa así otra de las líneas de desarrollo con las que Navantia pretende responder a las nuevas necesidades de las fuerzas navales.
Nuevos acuerdos europeos con Fincantieri y Naval Group
La participación de Navantia en Euronaval también ha incluido avances en materia de cooperación industrial europea. Durante la feria, la compañía firmó con Fincantieri y Naval Group el acuerdo de consorcio correspondiente a la segunda fase del programa European Patrol Corvette (EPC2). Este proyecto europeo está orientado al desarrollo de una nueva familia de corbetas de patrulla, con la participación de diferentes empresas y países.
Asimismo, Navantia y Fincantieri han avanzado en su proyecto de creación de una sociedad conjunta para gestionar sus respectivos programas nacionales vinculados a la European Patrol Corvette y explorar oportunidades internacionales de exportación.
Estas iniciativas forman parte de la estrategia de cooperación industrial que la compañía está impulsando para participar en futuros programas navales europeos.
Los acuerdos representan avances en el desarrollo y la colaboración empresarial, aunque no suponen por sí mismos la adjudicación de nuevos contratos de construcción naval.
Ferrol, vinculado a la evolución tecnológica de las fragatas F-110
La presentación de la F110 IAMD tiene especial interés para la industria naval de Ferrol por su relación directa con el programa de fragatas que actualmente se desarrolla en los astilleros de Navantia.
La construcción de las cinco unidades F-110 para la Armada constituye uno de los principales proyectos industriales de la compañía y supone una apuesta por la digitalización de los procesos de diseño, construcción y operación de buques militares.
La posibilidad de desarrollar nuevas variantes de esta familia de fragatas refuerza su potencial tecnológico y comercial, especialmente ante las necesidades de modernización de diferentes marinas internacionales.
La presentación se enmarca en una estrategia de desarrollo tecnológico y posicionamiento comercial de cara a futuras necesidades navales.
Con las fragatas F-110, la nube de combate naval y los sistemas autónomos como principales líneas de actuación, Navantia busca consolidar su posición como diseñador, constructor e integrador de sistemas navales avanzados, apostando por la conectividad, la interoperabilidad y la cooperación industrial internacional.