La Fundación Exponav acogió la presentación del nuevo volumen de Estudios Mindonienses

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Presentación del nuevo volumen de Estudios Mindonienses | El Departamental

El acto reunió investigación, fe y cultura, con un recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario y una reflexión sobre la sabiduría humana, el valor de la palabra y los desafíos de la inteligencia artificial.

J.C.E.D. | La Fundación Exponav, en Ferrol, acogió en la tarde de este jueves, día 29, la presentación del nuevo volumen de «Estudios Mindonienses», el anuario de investigación histórico-teológica de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol. La jornada sirvió para poner en valor el trabajo de investigadores y colaboradores que contribuyen a profundizar en la historia y el patrimonio de las comunidades diocesanas, al tiempo que abrió un espacio de reflexión sobre la fe, la cultura y el papel de la sabiduría en la sociedad actual.

Presentación del nuevo volumen de Estudios Mindonienses | El Departamental

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue el recuerdo de las personas fallecidas en el accidente ferroviario. Benito Méndez Fernández, director de la publicación, recordó que la muerte no tiene la última palabra, una afirmación que remite al núcleo de la esperanza cristiana. Para los creyentes, Jesucristo, que entregó su vida en la cruz por la humanidad, venció a la muerte con su resurrección y abrió un horizonte de redención y vida nueva. Ante el dolor de quienes han perdido a sus seres queridos, este mensaje invita a la cercanía, al consuelo y a la esperanza.

La presentación puso también de manifiesto que una publicación de estas características es fruto del esfuerzo de una diócesis humilde, pero comprometida con la investigación y la transmisión de su legado. Detrás de cada volumen hay muchas horas de trabajo, estudio, documentación y esfuerzo. Un trabajo que exige constancia y dedicación, tanto por parte de quienes coordinan la edición como de los autores que aportan sus investigaciones. En este sentido, se reconoció la labor de Benito Méndez Fernández al frente del anuario y el compromiso de todas las personas que hacen posible su continuidad.

Presentación del nuevo volumen de Estudios Mindonienses | El Departamental

En el acto participaron Fernando García Cadiñanos, obispo de Mondoñedo-Ferrol; Benito Méndez Fernández, director de «Estudios Mindonienses»; Rocío Ameneiros, directora de la Cátedra Diocese-UDC; y los investigadores y colaboradores José F. Pereira y Gabriel Pita da Veiga.

El nuevo volumen reúne quince trabajos de investigación inéditos, dos reseñas y varias recensiones de libros, que ofrecen una mirada plural sobre la historia y los territorios vinculados a Mondoñedo-Ferrol. Las contribuciones abarcan distintos ámbitos, entre ellos la historia eclesiástica, el patrimonio artístico, la documentación histórica, la literatura, la religiosidad y la evolución social de las comunidades diocesanas. La diversidad de temas permite aproximarse a una misma realidad desde perspectivas complementarias y contribuye a preservar una memoria colectiva que forma parte de la identidad cultural de Galicia.

Pero el sentido de la investigación va más allá de acumular conocimientos. Buscar la sabiduría significa aprender a comprender la realidad, discernir lo importante y saber situarnos ante las preguntas que plantea la vida. El conocimiento nos proporciona información; la sabiduría nos ayuda a interpretarla y a ponerla al servicio de las personas. La tradición bíblica recoge esta idea en el libro de los Proverbios: «El principio de la sabiduría es el temor del Señor» (Proverbios 9,10). Una invitación a reconocer que la sabiduría también requiere humildad, responsabilidad y apertura a Dios.

Esta reflexión adquiere especial relevancia en una época marcada por el desarrollo de la inteligencia artificial, capaz de procesar enormes cantidades de información y ofrecer respuestas en muy poco tiempo. Sin embargo, disponer de muchos datos no equivale necesariamente a comprender mejor el mundo. La capacidad de calcular, ordenar información o reproducir un idioma no sustituye la experiencia humana, la conciencia ni la capacidad de amar y acompañar a los demás.

En el horizonte de esta reflexión se encuentra también el magisterio del papa León XIV, que ha insistido en la necesidad de situar los avances tecnológicos al servicio de la persona y de proteger su dignidad. El desafío no consiste en rechazar las nuevas herramientas, sino en utilizarlas con responsabilidad, evitando que la tecnología desplace el pensamiento propio, la libertad o las relaciones humanas. La inteligencia artificial puede ayudarnos a acceder al conocimiento, pero la sabiduría exige también discernimiento, sensibilidad y sentido ético.

La cultura constituye, en este contexto, un espacio privilegiado de encuentro. La idea del atrio de los gentiles, impulsada por la Iglesia como ámbito de diálogo entre creyentes y no creyentes, expresa la posibilidad de compartir preguntas, conocimientos y experiencias sin que nadie tenga que renunciar a sus convicciones. La cultura debe ser un lugar abierto a todos, capaz de favorecer el diálogo desde el respeto a la diversidad.

Esta tarea resulta especialmente importante para las nuevas generaciones. Todo aprendizaje parte de unos conocimientos previos y todo saber tiene unos orígenes. Conocer la historia, las tradiciones y el patrimonio de la propia comunidad permite comprender mejor el presente y afrontar el futuro con criterio. La diócesis de Mondoñedo-Ferrol posee una trayectoria cultural construida a lo largo de siglos, en la que se entrelazan la fe, la historia, el arte, la literatura y la vida de sus pueblos. Conservar ese legado no significa quedarse anclados en el pasado, sino transmitirlo para que siga dando frutos.

En esa herencia ocupa un lugar esencial el valor de la palabra y de la lengua propia de cada pueblo. Hoy, un teléfono móvil puede traducir una frase en segundos, pero las palabras contienen una historia, unos matices y una carga emocional que no siempre se trasladan íntegramente de un idioma a otro. La etimología nos acerca a sus orígenes y nos ayuda a comprender cómo las lenguas guardan la memoria de quienes las han hablado. Elegimos las palabras para expresar lo que sentimos, para comunicar aquello que nace del corazón y para compartir experiencias que nos hacen humanos.

En definitiva, la presentación de «Estudios Mindonienses» fue también una invitación a seguir investigando, conservar la memoria y mantener abierto el diálogo entre la fe y la cultura. Un trabajo que recuerda que el conocimiento es necesario, pero que no basta por sí solo para comprender la realidad. Como escribe san Pablo en su primera carta a los Corintios: «Ahora permanecen estas tres cosas: la fe, la esperanza y el amor; pero la más excelente de todas es el amor» (1 Corintios 13,13). Porque conocer nos ayuda a avanzar, pero es la sabiduría, iluminada por la fe y acompañada por el amor, la que nos permite comprender el sentido del camino.

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