Senxoxema 26

por Julia M.ª Dopico Vale de Pinheyro

Julia M.ª Dopico y Vale de Pinheyro | El pasado viernes 25 de septiembre se celebró e el Auditorio de Galicia de Santiago de Compostela la quinta edición del proyecto que lleva a cabo la Real Filharmonía de Galicia en colaboración ‒ esta vez‒ con la Banda Municipal de la ciudad peregrina y que lleva el nombre de “Sensoxenoma”, relacionándose con una disciplina científica emergente que estudia cómo los estímulos sensoriales pueden influir en el funcionamiento de nuestra fisiología y nuestra genética.

Es evidente que la música incide directamente en nuestro estado de ánimo y sensorial y que produce en nosotros diversidad de estímulos que afectan tanto a la psique como al cuerpo en general; lo que era sabido y aplicado desde la prehistoria, cuando ya existían sonidos de rudimentarios instrumentos‒ y todavía vigentes, como los tambores, por ejemplo‒ o la voz, el maravilloso instrumento que con sus finas cuerdas vocales vive dentro de nosotros.

Estos predecesores nuestros ya aplicaban la música para la vida, que tampoco era tan diferente en lo más esencial: música para la guerra, para las tareas, para la espiritualidad, para el deleite…Funciones plenamente vigentes entre nosotros desde entonces.

Estas influencias sensoriales de la música en nuestro “ánimo” las recoge la filosofía griega‒ Platón, Aristóteles…‒ con el nombre de “teoría del ethos”, que llega a su cumbre en el Barroco con la “teoría de los afectos” traducida en obras de incomparable belleza.

Pero la “sensogenómica” va más allá; buscando estudiar cómo los estímulos sensoriales impactan en nuestro ADN y buscando las bases moleculares que subyacen en la actuación de nuestra información genética, lo que se describe por primera vez la revista “Genes (2021)”, en el artículo “Sensogenómica y trasfondo biológico de los estímulos musicales; perspectivas para una nueva era de la investigación musical”.

Y en esto está la Filharmonía de Galicia desde hace ya cinco años: recogiendo muestras de sangre, saliva y lágrimas entre los participantes voluntarios antes y después del concierto para después ser analizadas por un equipo multidisciplinar integrado por profesionales del ámbito de la biología, la genética, las matemáticas, la música…y poder comprobar los cambios producidos.

El concierto estuvo dirigido por Jorge Baltar y participó también Martín Llade, presentador del programa “Sinfonía de la Música de la Mañana” de Radio Clásica ‒premio Ondas 2026‒, musicólogo, escritor y periodista.

Un interesantísimo estudio que podría incluso demostrar si las capacidades o aptitudes musicales existen en nuestro ADN. Algo que me atrevo a afirmar‒ aunque sin fundamento científico alguno‒, ya que todo nos viene dado a través de la genética que determina nuestros rasgos físicos, biológicos y ¿por qué no sensoriales?

“Noscete ipsum”, decían los romanos.

Conócete a ti mismo. No es tarea fácil; pero sí la mejor manera de conocer a todos los demás. ¡Enhorabuena RFG!

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