
Una vida entregada a la salud y al arte: el doctor Ricardo Díaz-Casteleiro Romero se despide de la bata blanca
El doctor Ricardo Díaz-Casteleiro Romero, referente de la medicina ferrolana y pilar fundamental del tejido cultural de la ciudad, cuelga el fonendoscopio este miércoles al alcanzar la edad de jubilación. Deja atrás décadas de intachable servicio a la ciudadanía en la Armada, en su consulta de Adeslas y como histórico médico del Racing de Ferrol, compaginando siempre su profunda vocación humanitaria con el liderazgo de la Sociedad Artística Ferrolana (SAF).
El pulso de una vocación inseparable del paciente
Para el doctor Díaz-Casteleiro, la medicina de atención primaria nunca fue un mero oficio, sino una manera de entender la vida. Quienes han pasado por sus consultas de la Armada o en el ámbito privado a través de Adeslas conocen bien su máxima: «Debo saber estar siempre al lado de mis pacientes».
Con un trato cercano, empático y carente de prisas, ha sabido ganarse el afecto de generaciones de ferrolanos que veían en él no solo a un clínico riguroso, sino a un confidente y un aliado para su bienestar. Esa misma dedicación la trasladó durante catorce años al Racing de Ferrol, donde cuidó de la salud de la plantilla en una de las épocas más recordadas del club.
Uno de los guardianes de la cultura ferrolana
Si en su faceta profesional se dedicó a sanar cuerpos, en su tiempo libre se entregó por completo a nutrir el alma de su querida ciudad. Como presidente de la Sociedad Artística Ferrolana (SAF), cargo que ostenta desde hace décadas con incombustible entusiasmo, ha sido el motor de infinidad de certámenes literarios, exposiciones y proyectos artísticos que han mantenido viva la llama intelectual de la comarca.
Erudito, bibliófilo y experto en arte, posee además una de las bibliotecas privadas más importantes de Galicia, destacando su monumental colección de más de un millar de ejemplares dedicados a su amigo personal, el Nobel Camilo José Cela.
Un merecido descanso para un humanista ejemplar
El cese de su actividad médica este miércoles no marca un punto y final, sino un punto y seguido en la trayectoria de un hombre que no concibe la inactividad. Se cierra su etapa oficial con la bata blanca, pero Ferrol seguirá contando con su lucidez, su empuje en la SAF y su amor incondicional por los libros y los creadores locales.
Desde El Departamental…..¡Feliz y muy merecida jubilación, doctor! Seguro que muchos ferrolanos celebran hoy tu legado y te agradecen tantos años de cuidado, cercanía y entrega generosa. Te echaremos de menos en tu labor impagable.