
La Policía Nacional ha detectado un importante incremento de denuncias por intento de estafa en el último mes a través de la usurpación de cuentas de WhatsApp. Los ciberdelincuentes consiguen utilizar la identidad digital de la víctima para pedir dinero a sus familiares y amigos íntimos, aprovechándose de la relación de confianza.
La peligrosidad de este nuevo método radica en su sofisticación técnica: la víctima conserva en todo momento el acceso a su aplicación y puede seguir utilizándola con total normalidad. El estafador y el usuario legítimo coexisten en la misma cuenta sin que el dueño original sea expulsado. Además, los investigadores han comprobado que esta intrusión no deja rastro en la función de «Dispositivos vinculados» del teléfono de los afectados.
Para el receptor del mensaje, el engaño es casi imperceptible. La petición de dinero llega desde el número de teléfono habitual de su conocido y aparece dentro de la conversación real que ya mantenían previamente. Sin embargo, los mensajes fraudulentos (donde se solicitan transferencias bancarias a cuentas que a veces pertenecen a entidades extranjeras) son invisibles para la víctima y no aparecen reflejados en su terminal.
Consejos preventivos de la Policía Nacional
Ante el notable repunte de casos registrado en las últimas semanas, las autoridades recomiendan adoptar de forma inmediata las siguientes medidas de seguridad:
- Actualizar el sistema operativo: Mantener el teléfono móvil con la última versión de seguridad disponible.
- Reinstalar la aplicación: Desinstalar y volver a instalar la versión más actualizada de WhatsApp desde la tienda oficial (Play Store o App Store).
- Activar la verificación en dos pasos: Configurar este código PIN adicional dentro de los ajustes de privacidad de WhatsApp para blindar la cuenta.
- Proteger los códigos de acceso: No facilitar bajo ningún concepto códigos de verificación recibidos por SMS, códigos QR o enlaces de registro a terceras personas.
