
La Guardia Civil ha desarticulado una presunta organización criminal dedicada al tráfico de drogas y a los denominados «vuelcos» de narcóticos en Galicia, en el marco de una investigación que ha permitido identificar a 14 personas implicadas, de las cuales doce han sido detenidas y otras dos investigadas.
La operación, denominada Petronium-Heracles, ha sido desarrollada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de A Coruña, en colaboración con la Unidad Operativa del Servicio de Vigilancia Aduanera de A Coruña y la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional.
La investigación ha puesto al descubierto, según la Guardia Civil, una estructura con conexiones en Ferrol y Narón, además de otros puntos de las provincias de A Coruña y Pontevedra, que presuntamente se dedicaba a distribuir sustancias estupefacientes y a planificar acciones violentas contra otros grupos relacionados con el narcotráfico.
Entre los episodios investigados destaca el engaño a un vecino de Narón que entregó 255.000 euros a cambio de 30 kilos de supuesta cocaína, aunque posteriormente se comprobó que 29 kilos del material recibido eran cemento en polvo.
La fase final de la operación se saldó con 17 entradas y registros, durante los que los investigadores intervinieron cocaína, hachís, MDMA y heroína, además de seis armas de fuego, abundante munición, alrededor de 138.000 euros en efectivo y doce vehículos.
Cinco de los detenidos se encuentran en prisión provisional sin fianza por decisión judicial, según la información facilitada por la Guardia Civil.
La investigación comenzó con un joven de Vilagarcía de Arousa
Las pesquisas se iniciaron hace aproximadamente nueve meses, cuando los investigadores comenzaron a seguir las actividades de un joven vecino de Vilagarcía de Arousa, en la provincia de Pontevedra. Según la Guardia Civil, este hombre presuntamente utilizaba a otras personas para realizar transportes de cocaína y gestionar plantaciones de marihuana situadas en diferentes municipios de la provincia de A Coruña.
Las primeras investigaciones permitieron identificar una serie de contactos que llevaron a los agentes hasta varias personas residentes en Ferrol y Narón.
La Guardia Civil señala que algunos de estos individuos ya eran conocidos por sus presuntas vinculaciones con actividades relacionadas con el crimen organizado, el tráfico de drogas y la tenencia ilícita de armas.
Los investigadores también observaron que utilizaban vehículos de alta gama y mantenían un elevado nivel de vida, circunstancias que fueron analizadas durante el seguimiento de sus actividades. A partir de estas conexiones, la investigación se amplió hasta identificar a un total de catorce presuntos integrantes o colaboradores de la organización.
Durante los nueve meses de trabajo policial se realizaron numerosas vigilancias destinadas a determinar las relaciones entre los investigados, sus movimientos y las actividades delictivas que presuntamente desarrollaban.

Un vecino de Narón pagó 255.000 euros por 30 kilos de supuesta cocaína que contenían cemento
Uno de los episodios más llamativos descubiertos durante la investigación tuvo como protagonista a un vecino de Narón, que habría sido víctima de un engaño relacionado con una operación de compraventa de cocaína. Según la información difundida por la Guardia Civil, el hombre llegó a entregar 255.000 euros por un cargamento de 30 kilos de supuesta cocaína. Sin embargo, de acuerdo con lo acreditado por los investigadores, 29 de aquellos 30 kilos resultaron ser cemento en polvo.
La operación constituye uno de los hechos que los agentes atribuyen a la actividad de la organización investigada.
El episodio pone de manifiesto que las pesquisas no se limitaron a la distribución de estupefacientes, sino que también abarcaron presuntos engaños y conflictos entre personas vinculadas al mercado ilegal de drogas.
La organización planeaba asaltos armados para robar droga y dinero a otros clanes
Además de la distribución de sustancias estupefacientes, los investigadores detectaron presuntos intentos de realizar «vuelcos» de droga. Este término se utiliza en el ámbito policial para describir los robos de sustancias estupefacientes o dinero a otros grupos dedicados al narcotráfico.
Según la Guardia Civil, los integrantes de la organización habrían planeado acciones violentas contra otros clanes, contemplando la utilización de armas de fuego para apoderarse de sus cargamentos o del dinero procedente de actividades ilícitas. Esta línea de investigación adquirió especial importancia debido a la presencia de armamento entre los presuntos implicados.
La operación ha permitido intervenir seis armas de fuego y grandes cantidades de munición, material que será objeto de las correspondientes actuaciones judiciales.
Entre los delitos investigados figuran el tráfico de drogas, la pertenencia a organización criminal, el blanqueo de capitales, la tenencia ilícita de armas y la receptación.

Ferrol, Narón, Betanzos y O Salnés, entre los principales puntos de distribución
Las investigaciones permitieron establecer que la organización desarrollaba su actividad en diferentes localidades gallegas. Según la Guardia Civil, las entregas de droga se realizaban principalmente en la comarca de O Salnés, en Pontevedra, así como en Ferrol, Narón, A Coruña y Betanzos.
Los agentes también detectaron transportes de sustancias estupefacientes hacia la provincia de Zamora, lo que amplía el ámbito geográfico de los movimientos investigados.
A finales de octubre se produjo una de las intervenciones más importantes de la operación, cuando los investigadores detuvieron a tres presuntos miembros de la organización que estaban realizando una entrega de cocaína en O Salnés. El cargamento tenía como destino final la localidad de Betanzos, donde los agentes consiguieron interceptar el vehículo utilizado para el transporte.
Durante la actuación localizaron la sustancia estupefaciente que permanecía oculta en el automóvil.
Los tres detenidos fueron puestos a disposición judicial y el juzgado competente acordó su ingreso en prisión provisional sin fianza. Esta intervención precedió a la fase final de la operación, en la que se practicaron los registros y las restantes detenciones.
Una vivienda de Narón funcionaba como escondite de armas, droga y dinero
La fase de explotación de la operación Petronium-Heracles incluyó 17 entradas y registros en diferentes inmuebles relacionados con los investigados. Entre las propiedades inspeccionadas destaca una vivienda situada en Narón, que, según la Guardia Civil, era utilizada como piso de seguridad o «guardería».
Este tipo de inmuebles se emplea para almacenar y ocultar sustancias estupefacientes, armamento o dinero relacionado con actividades delictivas. En el caso de la vivienda naronesa, los investigadores sostienen que servía para esconder armas, droga y dinero de procedencia ilícita.
Otro de los inmuebles relevantes se encontraba en la ciudad de A Coruña, donde los agentes localizaron un domicilio que presuntamente funcionaba como punto de venta de estupefacientes.
El conjunto de los registros permitió intervenir diferentes sustancias, entre ellas cocaína, hachís, MDMA y heroína. También se incautaron seis armas de fuego, abundante munición y aproximadamente 138.000 euros en efectivo.
A estos efectos se suman doce vehículos, dos de ellos de alta gama, que quedaron intervenidos durante las actuaciones. La Guardia Civil no ha precisado en su comunicado las cantidades totales de cada sustancia estupefaciente incautada.
Cinco detenidos ingresan en prisión provisional sin fianza
El balance global de la operación es de catorce personas presuntamente implicadas, con doce detenciones y otras dos personas investigadas. La Guardia Civil señala que el pasado 28 de octubre, después de poner a disposición judicial a los principales investigados, la autoridad judicial decretó prisión provisional sin fianza para cinco de los detenidos.
La medida cautelar se adoptó en el marco de las diligencias abiertas por los presuntos delitos relacionados con la actividad de la organización. La investigación ha estado dirigida judicialmente por la Sección Civil y de Instrucción, Plaza número 3, del Tribunal de Instancia de Betanzos, con la colaboración del fiscal delegado antidroga de A Coruña.
En el operativo han participado de manera conjunta la Guardia Civil, el Servicio de Vigilancia Aduanera y la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional.
La operación Petronium-Heracles ha permitido desarticular, según los investigadores, una estructura dedicada al tráfico de drogas que operaba en diferentes puntos de Galicia y mantenía importantes conexiones con Ferrol y Narón.
