La culpa es de todos… menos mía

por Marcos López Balado

Marcos López Balado | Hay que reconocerle a Pedro Sánchez una extraordinaria capacidad para encontrar responsables… que no sean él, claro.

Rusia. Israel. Las redes sociales. Las mafias. La ultraderecha. Los informes que no fueron suficientemente claros. Los avisos que no avisaron lo suficiente. La Policía, que sabía cosas pero no podía conocer su verdadera dimensión. El CNI, que informó, aunque al parecer tampoco podía anticipar lo que iba a suceder. Y, por supuesto, el Partido Popular y Vox, siempre disponibles cuando hace falta completar el reparto.

Todos aparecen, de una manera u otra, alrededor de la tragedia de Ceuta. Todos menos dos actores fundamentales: Marruecos y Pedro Sánchez.

Hace poco escribía sobre Ceuta preguntándome cuánto tiempo tendría que pasar para que alguien explicase a los españoles qué había ocurrido. Decenas de miles de personas habían cruzado nuestra frontera en unas horas, una ciudad española había quedado absolutamente desbordada y, mientras las imágenes recorrían el mundo, resultaba extraordinariamente difícil encontrar una explicación política a la altura de lo sucedido.

Pues bien, la explicación finalmente ha llegado. Aunque… casi habría sido mejor seguir esperando.

Pedro Sánchez compareció en el Congreso para rendir cuentas por la gestión de la crisis de Ceuta. O eso creíamos algunos que iba a pasar. Porque rendir cuentas debería consistir precisamente en eso: explicar qué se sabía, qué se hizo, qué no se hizo, qué falló y, sobre todo, asumir la parte de responsabilidad que corresponde a quien gobierna. Nada de todo eso.

Escuchando al presidente, uno tiene la impresión de que España sufrió una especie de tormenta perfecta en la que participaron prácticamente todos los actores imaginables excepto quienes tenían la responsabilidad política de anticiparse a ella y el país desde cuyo territorio partieron decenas de miles de personas.

El Gobierno nos explica que no podía prever la magnitud de lo ocurrido. Nos dice que existían informes del CNI y de la Policía, pero que aquellos informes no permitían anticipar semejante avalancha. Nos habla de convocatorias en redes sociales, de desinformación, de mafias y de actores internacionales interesados en desestabilizar España. Que también puede ser y son cosas compatibles con otras.

Incluso aceptemos, por un instante, todas esas explicaciones. Las preguntas importantes siguen siendo exactamente las mismas: ¿Y quién gobernaba España mientras todo eso ocurría? ¿No tenían que hacer nada y no tienen ninguna responsabilidad? ¿Y Marruecos?

Elegimos un Gobierno para que gestione las circunstancias, valore los riesgos, coordine a sus servicios de inteligencia, escuche a sus fuerzas de seguridad, proteja sus fronteras y tome decisiones. Y gobernar consiste también en hacerse responsable cuando esas decisiones no funcionan.

Pedro Sánchez insiste en que no existen pruebas sólidas de que las autoridades marroquíes planificasen o ejecutasen deliberadamente la entrada masiva. De acuerdo. Si no existen pruebas, no debemos inventarlas. Pero… resulta que no necesitó ese criterio para acusar a Rusia, Israel o EEUU.

El caso es que resulta que tampoco hace falta inventar nada para hacerese preguntas elementales que a cualquiera se le ocurren: ¿Cómo atraviesan decenas de miles de personas la frontera desde territorio marroquí sin que Marruecos tenga absolutamente nada que explicar? ¿Por qué Marruecos no se queja de las mafias, Rusia, Israel y EEUU?

Pero bueno, el tema de Marruecos, lo dejaré para otro artículo.

La comparecencia, esa comparecencia, tenía una importancia especial. Era la oportunidad de decir “nos equivocamos aquí”, “interpretamos mal allá”, “nos vimos desbordados”, “no previmos la magnitud del problema pero vamos a corregirlo”. No sé… algo que mostrara algo de humildad y algún propósito de enmienda.

Porque aquí viene la conclusión más brutal. Si resulta que el gobierno no falló no tiene motivos para aprender nada ni para modificar la forma de actuar, y en consecuencia volvería a hacer las cosas de la misma manera. ¿Alguno de vosotros cree que habría que hacer lo mismo de producirse otro caso similar en el futuro?

También te puede interesar