
El CB Costa Ártabra Ferrol estuvo a punto de protagonizar una de las sorpresas de la jornada en su visita al Universidad de Oviedo, un equipo que llegaba invicto al encuentro y que tuvo que emplearse a fondo para conseguir una ajustada victoria por 66-64.
Las ferrolanas, dirigidas por Samuel Penín, ofrecieron una imagen muy diferente a la de su anterior compromiso ante Instituto Rosalía, en el que habían sufrido una derrota que dejó insatisfecho al cuerpo técnico. Esta vez, el Costa Ártabra mostró intensidad defensiva, carácter y capacidad para competir durante los cuarenta minutos frente a un rival de gran exigencia física.
El equipo visitante llegó a dominar el marcador durante buena parte del encuentro, alcanzó el descanso con cinco puntos de ventaja y mantuvo sus opciones hasta la última jugada. Aunque la victoria terminó quedándose en Oviedo, el partido dejó sensaciones positivas para un conjunto ferrolano que busca consolidar su crecimiento durante la temporada.
El Costa Ártabra responde con personalidad y llega por delante al descanso
El encuentro comenzó con un Universidad de Oviedo dispuesto a imponer su fortaleza física y dificultar la circulación ofensiva de las visitantes. El conjunto asturiano presionó cada recepción y obligó al Costa Ártabra a trabajar intensamente para encontrar buenas situaciones de lanzamiento. Pese a las dificultades, las ferrolanas consiguieron mantenerse cerca en el marcador durante el primer cuarto, que terminó con una mínima ventaja local de 12-10.
El equipo de Samuel Penín fue creciendo con el paso de los minutos. La mejoría defensiva permitió controlar el ritmo del partido y reducir las oportunidades ofensivas del conjunto universitario.
En el segundo periodo llegó el mejor momento del Costa Ártabra, que encontró mayor continuidad en ataque y consiguió imponer su juego. Un parcial de 16-23 permitió a las visitantes darle la vuelta al marcador y marcharse al descanso con una ventaja de 28-33.
Las ferrolanas habían conseguido algo que pocos equipos habían logrado hasta ese momento: llevar la iniciativa ante un Universidad de Oviedo que todavía no conocía la derrota. Samuel Penín valoró especialmente la capacidad de reacción de sus jugadoras después de lo sucedido en la jornada anterior. «Veníamos de un partido francamente malo y creo que nos sirvió como punto de inflexión. Durante la semana trabajamos muy duro y llegamos a Oviedo muy concienciadas de que teníamos que poner nuestro nivel competitivo a la altura del rival», explicó.
El entrenador también destacó la dificultad de competir ante un adversario con las características físicas del conjunto asturiano. «Es un equipo muy físico, que utiliza mucho el cuerpo y no te permite jugar fácil. Aun así fuimos capaces de sobreponernos y durante muchos minutos conseguimos llevar el peso del partido», señaló.
Universidad de Oviedo remonta tras el descanso
El paso por vestuarios cambió el desarrollo del encuentro. Universidad de Oviedo elevó su intensidad ofensiva y comenzó a encontrar mejores situaciones de lanzamiento, aprovechando su capacidad para jugar con contacto y atacar las defensas visitantes.
El conjunto asturiano firmó su mejor cuarto del partido, con un parcial de 24-16, que le permitió recuperar el control del marcador. El Costa Ártabra trató de mantener la iniciativa, pero tuvo mayores dificultades para frenar la producción ofensiva local.
Los diez minutos posteriores al descanso terminaron con un resultado acumulado de 52-49, dejando todo por decidir en el último periodo. La ventaja de tres puntos mantenía el encuentro completamente abierto y obligaba a ambos equipos a afrontar un desenlace de máxima igualdad. Lejos de acusar el golpe, las jugadoras de Samuel Penín volvieron a responder.
El Costa Ártabra recuperó su intensidad defensiva y encontró soluciones para mantenerse dentro del partido, evitando que Universidad de Oviedo consiguiese abrir una diferencia definitiva.
Una última posesión para empatar o ganar el encuentro
El último cuarto mantuvo la incertidumbre hasta los segundos finales. Las ferrolanas continuaron compitiendo con intensidad, conscientes de que tenían a su alcance la posibilidad de acabar con la condición de invicto del conjunto asturiano. El Costa Ártabra consiguió mantenerse a una distancia mínima y llegó a disponer de la última posesión del encuentro con opciones de empatar o conseguir la victoria. Sin embargo, la acción definitiva no terminó con el resultado que necesitaban las visitantes.
El partido concluyó con el 66-64 favorable a Universidad de Oviedo, que consiguió mantener su trayectoria invicta después de superar uno de sus compromisos más exigentes. El Costa Ártabra se llevó el último parcial por 14-15, aunque ese pequeño margen no fue suficiente para culminar la remontada.
Samuel Penín lamentó que el esfuerzo de sus jugadoras no encontrase recompensa en el marcador, pero destacó el rendimiento colectivo. «Llevamos el partido hasta prácticamente las últimas jugadas y tuvimos la última posesión para empatar o ganarlo. Me quedo sobre todo con el esfuerzo defensivo, la actitud y el ritmo competitivo que fuimos capaces de marcar nosotros», afirmó.
Carla Peña suma 24 puntos y vuelve a liderar el ataque ferrolano
En el apartado individual, Carla Peña volvió a convertirse en la principal referencia ofensiva del Costa Ártabra. La jugadora terminó el encuentro con 24 puntos, destacando especialmente su eficacia desde la línea de tiros libres, donde convirtió 10 de sus 12 lanzamientos. Su aportación permitió al conjunto ferrolano mantenerse competitivo en los momentos de mayor exigencia.
También resultaron importantes las actuaciones de Sonia Bra y Ana Porto, que finalizaron con 12 puntos cada una. Ambas asumieron responsabilidades ofensivas durante diferentes fases del partido, contribuyendo a sostener al equipo cuando Universidad de Oviedo incrementó su presión defensiva.
Por su parte, Patri Yáñez regresó a la rotación y aportó 7 puntos, una reincorporación positiva para ampliar las alternativas disponibles.
Entre las cuatro jugadoras sumaron 55 de los 64 puntos anotados por el Costa Ártabra.
Pese al protagonismo individual de sus principales anotadoras, Samuel Penín quiso poner el acento en el trabajo del grupo. «Carla tiene una facilidad impresionante para anotar, pero también hubo momentos en los que Sonia y Ana se echaron al equipo a la espalda. Más allá de nombres individuales, fue un trabajo muy coral y de muchísimo esfuerzo», destacó.
Samuel Penín: «Fuimos capaces de plantarle cara fuera de casa a un equipo que estaba invicto»
La derrota deja al Costa Ártabra sin recompensa en la clasificación, pero supone un importante cambio de sensaciones respecto a la jornada anterior. Después del tropiezo frente a Instituto Rosalía, el conjunto ferrolano afrontaba el desplazamiento a Oviedo con la necesidad de recuperar la intensidad y la identidad competitiva que pretende mantener durante la temporada. La respuesta fue positiva ante un rival que, por su trayectoria y características, se presenta como uno de los equipos más exigentes del grupo.
Samuel Penín considera que todavía existen aspectos del juego que deben mejorar, aunque se mostró satisfecho con la actitud de sus jugadoras. «Todavía nos falta calidad en algunas situaciones y eso lo iremos adquiriendo durante la temporada, pero el nivel de actitud y competitividad fue completamente diferente. Fuimos capaces de plantarle cara fuera de casa a un equipo que estaba invicto y que va a ser uno de los rivales duros de la competición», explicó.
El entrenador confía en que esta actuación sirva como referencia para los próximos compromisos.
El 66-64 impide al Costa Ártabra sumar una victoria de prestigio, pero confirma que el equipo puede competir ante rivales de la zona alta cuando consigue mantener la intensidad defensiva y el esfuerzo colectivo.
Las ferrolanas regresan de Oviedo con una derrota ajustada, aunque también con la sensación de haber recuperado el camino que quieren seguir durante el resto de la temporada.
