
Ferrol está a las puertas de recibir el reconocimiento institucional como Ciudad de Memoria Democrática, una distinción que, según han anunciado cinco asociaciones culturales y memorialistas, quedará formalizada con la publicación de la resolución definitiva en el Boletín Oficial del Estado (BOE) este lunes, 2 de noviembre.
Las asociaciones Ateneo Ferrolán, Ferrolterra Antiga, Fuco Buxán, López Bouza y Memoria Histórica Democrática han difundido este domingo un comunicado conjunto en el que celebran la culminación del procedimiento y destacan la importancia histórica, social y democrática de la declaración.
El reconocimiento se enmarca en la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y responde a una iniciativa promovida por estas entidades, que presentaron su solicitud el 13 de mayo de 2025, respaldada por dieciséis historiadores e historiadoras y una investigadora.
El procedimiento fue incoado el 4 de noviembre de 2025 y, según las asociaciones, culminará con una declaración que no se limita a un acontecimiento o monumento concreto, sino que reconoce la trayectoria histórica de toda la ciudad.
Las entidades consideran que esta distinción permitirá situar en el lugar que les corresponde a las víctimas de la represión, a quienes defendieron las libertades y a las generaciones de trabajadores que contribuyeron a construir la identidad social y democrática de Ferrol.
Ferrol, Ciudad de Memoria Democrática: un reconocimiento a su historia
Las cinco asociaciones destacan que la declaración reconoce una trayectoria colectiva marcada por la defensa de los derechos laborales, la libertad de pensamiento, la justicia social y la dignidad humana.
En su comunicado, sostienen que la memoria democrática de Ferrol debe entenderse desde una perspectiva amplia, que abarque tanto los acontecimientos políticos y sociales como la actividad cultural, vecinal y sindical desarrollada durante diferentes etapas históricas.
El reconocimiento incluye 22 espacios históricos de la ciudad, relacionados con acontecimientos relevantes, movimientos sociales y culturales y personalidades vinculadas a la defensa de los derechos humanos.
Para las entidades promotoras, esta dimensión territorial resulta especialmente importante porque permite identificar los lugares en los que se desarrollaron algunos de los episodios fundamentales de la historia contemporánea ferrolana.
La declaración pretende contribuir a la conservación y difusión de ese patrimonio, así como facilitar que las nuevas generaciones conozcan los acontecimientos que marcaron la evolución política y social de la ciudad.
La represión franquista y las víctimas del golpe militar de 1936
Uno de los principales ejes del reconocimiento es la memoria de las personas que sufrieron la represión desencadenada tras el golpe militar de julio de 1936. Ferrol vivió entonces un período de persecución contra quienes defendieron la legalidad republicana y los valores democráticos.
La represión afectó a trabajadores, sindicalistas, representantes políticos, docentes, militares leales a la República y otras personas comprometidas con la defensa de las libertades. Los encarcelamientos, consejos de guerra, ejecuciones, exilios y represalias tuvieron consecuencias que se extendieron también a las familias de las víctimas, muchas de las cuales convivieron durante décadas con el miedo, el silencio y la exclusión.
Las asociaciones consideran que los espacios vinculados a aquellos acontecimientos, incluidos lugares de reclusión y ejecución y archivos militares, forman parte de un patrimonio histórico que debe preservarse. En este sentido, defienden que el reconocimiento institucional contribuya a recuperar la dignidad de las víctimas y a garantizar que sus historias no queden relegadas al olvido.
También subrayan la importancia de abordar estos acontecimientos desde el conocimiento histórico y la educación, como herramientas para comprender las consecuencias de la violencia política y la desaparición de las libertades democráticas.
El 10 de marzo de 1972 y la lucha obrera de Ferrol
La declaración también reconoce el protagonismo del movimiento obrero organizado en la historia de Ferrol, especialmente durante la dictadura franquista. Las asociaciones recuerdan las numerosas movilizaciones laborales desarrolladas en la ciudad, tanto antes del golpe militar de 1936 como durante los años posteriores. Entre ellas mencionan conflictos relacionados con empresas y sectores como PYSBE, Peninsular Maderera, Megasa, Bazán y Astano, además de otras protestas que forman parte de la historia sindical de Ferrolterra.
Uno de los acontecimientos centrales de esta trayectoria es el 10 de marzo de 1972, cuando la represión policial de una movilización de trabajadores del sector naval provocó la muerte de Amador Rey y Daniel Niebla. Aquella intervención dejó alrededor de un centenar de personas heridas.
Para las entidades firmantes, la movilización representaba mucho más que una reivindicación laboral, ya que expresaba la voluntad de los trabajadores de organizarse, defender sus derechos colectivos y conquistar espacios de libertad frente a la dictadura. La importancia histórica de aquellos sucesos llevó a que el 10 de marzo se convirtiera en una fecha de referencia para el movimiento sindical gallego, conmemorada como el Día da Clase Obreira Galega.
Las asociaciones consideran que el reconocimiento de Ferrol como Ciudad de Memoria Democrática contribuye también a preservar el legado de quienes participaron en aquellas movilizaciones.
Concepción Arenal, Carvalho Calero y Pablo Iglesias, entre las figuras recordadas
El comunicado destaca que la memoria democrática de Ferrol comprende igualmente su tradición intelectual, cultural y cívica. Entre los espacios mencionados figuran el Centro Obrero de Cultura, el Teatro Jofre y el Cantón de Molíns, considerado la primera alameda pública de Galicia.
Las asociaciones también reivindican el legado de diferentes personalidades relacionadas con la historia de la ciudad. Entre ellas se encuentra Concepción Arenal, cuya trayectoria estuvo vinculada a la defensa de la dignidad humana, los derechos de las mujeres y la protección de las personas más vulnerables.
También destacan a Ricardo Carvalho Calero, escritor y filólogo ferrolano cuya aportación a la cultura gallega constituye una referencia fundamental en los ámbitos de la lengua, la literatura y la educación.
Otra de las figuras recordadas es Pablo Iglesias Posse, nacido en Ferrol y fundador del Partido Socialista Obrero Español y de la Unión General de Trabajadores, cuyo legado está estrechamente relacionado con el desarrollo del movimiento obrero organizado.
Las entidades mencionan asimismo al maestro García Niebla, asesinado en 1936 y vinculado a la defensa de una enseñanza laica y racionalista. Su figura representa, según el comunicado, a las personas perseguidas por defender la educación, el pensamiento libre y una sociedad basada en el conocimiento.
El recorrido histórico reivindicado por las asociaciones se extiende desde la proclamación republicana del brigadier Pozas en el Arsenal, en 1872, hasta el asesinato del nacionalista Moncho Reboiras en 1975.
Con ello, las entidades pretenden mostrar que la memoria democrática ferrolana abarca diferentes generaciones, movimientos sociales y tradiciones políticas y culturales.
Las asociaciones reclaman conservar los 22 espacios históricos reconocidos
Las cinco entidades consideran que la declaración debe traducirse en actuaciones concretas por parte de las administraciones públicas. Por este motivo, reclaman la implicación del Gobierno central, la Xunta de Galicia y el Concello de Ferrol en la conservación y divulgación de los espacios vinculados a la memoria democrática.
Entre las medidas propuestas figura el mantenimiento y la señalización de los lugares históricos, así como la recuperación y conservación de testimonios y documentación.
Las asociaciones conceden especial importancia a los archivos de la Administración, los archivos navales y los militares, que consideran bienes patrimoniales de enorme valor para la investigación histórica. En este sentido, solicitan impulsar su digitalización y facilitar el acceso a la documentación.
También proponen desarrollar itinerarios de memoria democrática por Ferrol, que permitan conocer la historia de la ciudad a través de sus espacios, sus protagonistas y las experiencias colectivas que marcaron diferentes épocas. Estas rutas podrían contribuir a divulgar los acontecimientos históricos entre los vecinos, los estudiantes y las personas que visiten la ciudad.
Participación de las asociaciones memorialistas y de la sociedad civil
Las entidades firmantes defienden que las futuras políticas públicas de memoria democrática se desarrollen con la participación de los colectivos directamente relacionados con este ámbito.
En concreto, reclaman contar con las asociaciones memorialistas, el Consello Municipal da Memoria, las organizaciones sindicales, las familias de las víctimas, los investigadores, la comunidad educativa y el conjunto de la sociedad civil. Consideran que la implicación de estos sectores resulta fundamental para garantizar el rigor histórico y la continuidad de las iniciativas que puedan ponerse en marcha.
También destacan la dimensión educativa de la memoria democrática, al entender que el conocimiento del pasado permite comprender mejor el origen de los derechos y libertades actuales.
Las asociaciones insisten en que el reconocimiento institucional no debe interpretarse como el final de un proceso, sino como el comienzo de una nueva etapa de trabajo para preservar y difundir el patrimonio histórico de Ferrol.
Un compromiso con la verdad, la justicia y la reparación
En la parte final de su comunicado, las asociaciones Ateneo Ferrolán, Ferrolterra Antiga, Fuco Buxán, López Bouza y Memoria Histórica Democrática destacan que la declaración debe consolidar un compromiso institucional con la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.
Su objetivo es que ninguna víctima de la represión quede olvidada y que las nuevas generaciones puedan acercarse a estos acontecimientos con conocimiento, rigor y respeto.
Las entidades consideran que el reconocimiento de Ferrol como Ciudad de Memoria Democrática supone un paso de especial importancia para poner en valor una historia marcada por la resistencia frente a la dictadura, la defensa de los derechos laborales y el compromiso con las libertades.
La prevista publicación de la resolución definitiva en el BOE este lunes 2 de noviembre culminará el procedimiento iniciado a petición de las asociaciones en mayo de 2025.
Para los colectivos promotores, la declaración representa un reconocimiento a la trayectoria de toda una ciudad y a las personas que, a lo largo de diferentes generaciones, contribuyeron a construir su memoria democrática.

