
El primer campo de la Ciudad Deportiva de Mandiá afronta una de las últimas fases antes de poder recibir al Racing Club Ferrol. Una vez colocados los más de 8.200 metros cuadrados de césped natural, este lunes comenzó el cosido de las fibras sintéticas que permitirán transformar la superficie en un terreno de juego híbrido.
Se trata de una de las actuaciones más especializadas dentro de la construcción del campo. Dos máquinas de última generación se encuentran ya trabajando sobre el césped y mantendrán su actividad de manera ininterrumpida durante aproximadamente una semana.
Según explica el Racing, las máquinas estarán operativas las 24 horas del día para completar esta fase en el menor tiempo posible.
Miles de fibras separadas por apenas dos centímetros
El procedimiento permitirá combinar la hierba natural instalada previamente con miles de fibras sintéticas que actuarán como refuerzo de la superficie.
La maquinaria utiliza tecnología láser para realizar un mapa preciso de todo el terreno de juego y, a partir de él, introducir automáticamente las fibras a intervalos regulares de dos centímetros.
El objetivo de este sistema es incrementar la resistencia y estabilidad del césped natural ante un uso intensivo, preparando el campo para soportar las exigencias habituales de los entrenamientos de un equipo profesional.
La utilización de césped híbrido permitirá así conservar las características de una superficie natural, pero incorporando un refuerzo destinado a mejorar su comportamiento y durabilidad.
El Racing se acerca a su estreno en Mandiá
La finalización del cosido no supondrá todavía la entrada inmediata del primer equipo sobre el terreno de juego. Una vez concluido el trabajo de las máquinas será necesario respetar un periodo de asentamiento del césped antes de comenzar los entrenamientos.
El club señala que, si las condiciones acompañan y la evolución de la superficie es la prevista, el estreno del primer equipo en las nuevas instalaciones podría producirse durante las próximas semanas.
La Ciudad Deportiva de Mandiá se aproxima de este modo a uno de sus primeros grandes hitos: disponer de su primer terreno de juego operativo y comenzar a trasladar allí parte de la actividad deportiva del Racing Club Ferrol.
