María Fidalgo: «Ferrer Dalmau es el gran pintor español de historia militar de todos los tiempos»

por
SAR D. Pedro de Borbón, el alcalde José Manuel Rey, y María Fidalgo ante la obra Pita da Veiga en Pavía

La exposición “Imágenes de la Historia” dedicada a Augusto Ferrer Dalmau en el Museo Naval de Ferrol, que ha podido verse todo este verano con gran éxito, afronta su última semana. Hablamos con la comisaria de la muestra, la ferrolana María Fidalgo Casares.

Ferrer Dalmau se ha consolidado en la última década como el gran pintor de historia militar de nuestro país, pero para María Fidalgo, su biógrafa y máxima especialista, la afirmación se queda corta. “Es el gran pintor español de historia militar de todos los tiempos”, sostiene sin titubeos. Fidalgo es la voz –y la pluma- que mejor ha sabido interpretar artísticamente su obra. Doctora en Historia del Arte, y una de las especialistas más reconocidas en pintura histórica y de temática militar, con ella repasamos detalles sobre la exposición ferrolana y el lugar que ocupa Ferrer Dalmau en el arte español.

¿Por qué afirmas que es el gran pintor español de historia militar de todos los tiempos?

Mis argumentos son irrebatibles: por el arco cronológico que abarca, el absoluto rigor documental y, sobre todo, la extraordinaria difusión de su obra y su influencia en otras disciplinas artísticas. Ningún otro pintor de historia militar español ha logrado un impacto tan transversal. Hoy es un referente cultural y visual de nuestra memoria histórica.

Las obras de Ferrol son reproducciones. Aun así, afirmas que el público ha disfrutado como si fueran originales.

Es un artista que ha hecho su carrera de forma independiente y al margen de los circuitos artísticos. Sus principales clientes son particulares, y sus cuadros están diseminados por España, Europa y América. Es muy complicado poder reunir originales. Sin embargo, el poder mostrar estas reproducciones de tan alta calidad, evidentemente no es lo mismo que ver la obra original, pero es una forma de acercar al público un gran número de sus iconografías más conocidas. Puedo asegurar que los visitantes disfrutan muchísimo con ellas, observando detalles que en la red resulta difícil. Aún así, en Ferrol tenemos suerte porque tenemos en el Museo Naval un original en depósito. La Naval de Manila.

¿Qué obras destacarías?

Es muy curioso que los que acuden suelen expresar cuál es su cuadro favorito y raramente coinciden. Y es que todas las obras tienen “algo especial”. Pero si tuviera que destacar dos por las impresiones del público han sido Rocroi, de la que suelo afirmar que marcó “un antes y un después” en su carrera y “El Milagro de Empel”, un lienzo de gran profundidad emocional. Me ha llamado la atención que a los niños visitantes les gustara mucho el retrato de SAR la Princesa de Asturias.

Si tiene tanto éxito… ¿Por qué no hay pintores que copian su fórmula?

Es que no es fácil. Para pintar con solvencia una carga de caballería, por ejemplo, hay que tener una técnica sobresaliente. Su capacidad para componer, contextualizar en el espacio y la organicidad de las figuras… y las atmósferas: la luz, el polvo, el movimiento… todo respira historia. Pero al mismo tiempo hay una emoción narrativa que envuelve al espectador, algo intangible que no se puede copiar. Es lo que yo llamo “La Marca Ferrer-Dalmau”

En los últimos años, Ferrer Dalmau ha alcanzado una notable presencia internacional. ¿Cómo interpretas esta expansión?

Ferrer Dalmau tiene un lenguaje pictórico que trasciende fronteras. En Estados Unidos, Europa Central, Rusia o en Hispanoamérica, su pintura se recibe con enorme interés. Además, su colaboración con instituciones y ejércitos de otros países ha reforzado esa proyección. Este año la exposición que tenemos en Ferrol se presentó en Letonia y batió records de visitantes.

Ferrer-Dalmau y Fidalgo en el certamen internacional de modelismo

¿Qué aporta tu mirada como historiadora del arte a la comprensión del pintor?

Ferrer Dalmau atrajo desde el primer momento a los especialistas en Historia militar, pero se había pasado por alto su valor artístico. Y esa es mi competencia, lo interpreto desde una tradición iconográfica, desde los parámetros clásicos de la historia del arte, y sobre todo de los rasgos que le identifican como Marca Ferrer-Dalmau. Personalmente el compartir su ascensión y su conversión en fenómeno sociológico, es algo impagable para una historiadora del arte.

¿Qué le queda por contar a Ferrer Dalmau?

Mucho. Faltan muchos capítulos, héroes y soldados anónimos por pintar en la Historia de España. Dice que le harían falta cien vidas para ello. Afortunadamente su Taller de Pintura e Historia Ferrer-Dalmau que ahora mismo está ampliando su campo de actuación, continuará su legado. Es más, hablé con él de que cuando era niña en Ferrol muchos militares solían retratarse con el uniforme. Collado o Iglesias hicieron muchos. Recuerdo que Iglesias iba a las casas a añadir estrellas cuando sus retratados ascendían, ja ja- sonríe Fidalgo. Y desde entonces, el Taller está pintando al óleo cuadros de militares que encargan sus familias por bodas de oro, aniversarios como fantástico recuerdo de sus carreras y la verdad está siendo un éxito. Además se está recuperando con ello una tradición que en España era secular y se había abandonado.

Nos han contado que el pintor está muy relacionado con Ferrol…

Ha pintado naves construidas en los astilleros de Ferrol, una batería en Doniños, y sobre todo a Alonso Pita da Veiga, que fue todo un revulsivo iconográfico para el personaje. Tiene grandes amigos ferrolanos de la Armada ( posee la Gran Cruz al Mérito Naval), entre sus asesores cuenta también con personas muy relacionadas con la ciudad como el Tte General Viqueira que le asesora en los cuadros de la Guardia Civil, Piñón Quiñonero que siempre le hace sugerencias de interés, o yo misma que soy su biógrafa y especialista. Pero si hay un ferrolano omnipresente e influyente en su carrera es, Lucas Molina Franco.

Mientras tanto, aconsejaría al público que no se perdiera esta exposición de Ferrol que estará hasta el 15 de septiembre. La última visita guiada es este viernes 11.

También te puede interesar