
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha situado este jueves a Bico de Xeado como ejemplo de las posibilidades que ofrece transformar la producción primaria para generar mayor valor añadido en el rural. Lo hizo durante una visita a la Granxa A Esperanza, en San Sadurniño, perteneciente a la Cooperativa Agraria Provincial da Coruña e impulsora de la conocida marca de helados.
Acompañado por la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, Rueda recorrió unas instalaciones en las que se produce la leche empleada posteriormente para elaborar los productos de Bico de Xeado. El presidente autonómico defendió un modelo que combina producción ganadera, transformación y comercialización del producto final y calificó la iniciativa como “un exemplo perfecto da Galicia Calidade”.
La compañía dispone actualmente de 30 heladerías y su estructura está vinculada a 30 cooperativas socias, según los datos facilitados por la Xunta.
De la producción de leche al producto final
Rueda destacó especialmente la capacidad del proyecto para incrementar el valor de la materia prima producida en las explotaciones ganaderas mediante su posterior transformación.
El presidente de la Xunta señaló que este proceso parte además de criterios relacionados con el bienestar animal y el respeto al medio ambiente.
La visita sirvió al Ejecutivo autonómico para reivindicar un modelo de explotaciones modernas y vinculadas con su territorio como una de las vías para garantizar la continuidad de la actividad económica en el rural. “Galicia ten moitísimos sectores económicos que merecen ser apoiados pero sen dúbida o que explica a nosa esencia, o que explica a nosa continuidade e que o garante o futuro é o sector que sempre estivo aquí, que é o sector primario”, afirmó Rueda.
La Xunta reivindica el cooperativismo mientras prepara una nueva ley
La estructura empresarial detrás de Bico de Xeado permitió también al presidente gallego poner el foco sobre el cooperativismo. La Xunta está tramitando actualmente una nueva Lei de cooperativas de Galicia para sustituir y actualizar un marco normativo con cerca de tres décadas de antigüedad.
Según el Ejecutivo autonómico, la reforma busca proporcionar mayor seguridad jurídica, facilitar la puesta en marcha de proyectos empresariales en el rural y simplificar tanto la creación como la gestión de estas entidades.
Galicia cuenta actualmente con más de 2.000 cooperativas activas, de acuerdo con los datos aportados por la Xunta. Rueda aseguró que el Gobierno gallego pretende “seguir estimulando este xeito de traballar que en Galicia e no rural galego ten unha especial incidencia” y vinculó el futuro del sector primario con su capacidad para modernizarse y desarrollar proyectos que permitan transformar y comercializar su propia producción.