La Armada española rindió en Irlanda un homenaje de recuerdo a los muertos de la «Invencible»

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La Armada española rindió, un año más en Irlanda, un acto de recuerdo a los muertos de la “Invencible”.

Del 17 al 20 de septiembre ha tenido lugar, un año más, el acto central del festival “Remembering the Armada” que organiza la población de Grange (Sligo, Irlanda) cada año, como homenaje a la Gran Armada española, celebrado en el monumento existente frente a la playa de Streedagh.

La Armada Española ha participado un año más en el homenaje a los muertos de la “Invencible” en Irlanda. En esta ocasión, además de la presencia del patrullero “Centinela” (P-72) que tiene su base en Ferrol, han asistido en representación de la Armada, el Vicealmirante Director del Instituto de Historia y Cultura Naval, Enrique Torres Piñeiro; el Almirante de la Flota, José Enrique Delgado Roig; y el Vicealmirante Victoriano Gilabert Agote , acompañados de una comisión de dicho Instituto, así como del agregado de Defensa en el Reino Unido; el comandante del buque, el capitán de corbeta Jesús Ferrero Peiró y un grupo instrumental de la Unidad de Música del Tercio Norte de la Infantería de Marina al mando del subteniente Pedro Piña el cual ha tenido la oportunidad de interpretar varios conciertos dentro de los actos programados.

Concierto del grupo instrumental del Tercio Norte

El viernes , día 18, el grupo instrumental del Tercio Norte de la Infantería de Marina ofrecieron un concierto de gala en en la iglesia de María Inmaculada, en Grange con lleno de público. Un concierto muy especial porque fue un espectáculo donde todo el repertorio, las narraciones, y las proyecciones contaban la historia de los barcos españoles que se hundieron frente a las costas irlandesas en 1588.

Lo realmente único fue que el concierto lo dieron en conjunto los miembros de la Unidad de Música con el grupo irlandés Atlantic Project Orchestra. Un trabajo de varios meses para coordinarse, hacer los arreglos musicales y ensayar, que dio su fruto, todo un éxito y con constantes aplausos de los asistentes.

Acto principal

El sábado, día 19, se celebró el acto central en la playa de Streedagh, donde cada año se clavan mil cien cruces en la arena en recuerdo de los fallecidos en el naufragio.

Los músicos del Tercio encabezaron una comitiva que recorrió una distancia de algo más de un kilómetro hasta llegar a un monumento dedicado a los marinos españoles fallecidos.

Durante este paseo este año se estrenaron arreglos de varias piezas solemnes de tradición gallega como Himno do Antigo Reino de Galicia, Marcha do Entrelazado de Alllariz, piezas de música de época, o la marcha O’Donnells Abu, de la tradición irlandesa y que hace honores a un noble militar irlandés que colaboró con España.

Al llegar al monumento se celebran varios actos y discursos, entre ellos una ofrenda floral, y los componentes de la Unidad de Música interpretaron la “Muerte no es el final,” seguido del Toque de Oración, y los himnos de España e Irlanda, entre otros.

En los actos más vistosos se ha podido ver a irlandeses vestidos con trajes del siglo XVI compartiendo con miembros de la Armada y con españoles presentes en los actos.

Las banderas de España y las cruces de borgoña han ondeado en diversos edificios y recorrido las calles de la población y los principales lugares y playas donde se vivieron los hechos relatados.

Un acto entrañable en Irlanda

El 20 de mayo del año 1588 una escuadra de 127 barcos partían de Lisboa, en la llamada “Grande y Felicísima Armada”, o “Empresa de Inglaterra”, también conocida como «Armada Invencible». La operación estuvo decidida por Felipe II para intentar destronar a Isabel I de Inglaterra por la ejecución de María Estuardo, por la política anti-española de piratería y la Guerra de Flandes, dentro del contexto de la «Guerra anglo-española» (1585-1604).

El ataque fracasó, debido, sobre todo, a las terribles condiciones meteorológicas y cierta falta de coordinación; a pesar de ello numerosos barcos (87) consiguieron regresar a la península. Un año después, Inglaterra organizaba otra enorme Armada para intentar dar el golpe de gracia al poderío naval español y provocar la rebelión de Portugal contra el rey Felipe II.

El desastre de la expedición británica fue mayúsculo y de mayores consecuencias que el de la Gran Armada, pero para la historia, todo quedó como una victoria británica. El triunfo inglés estuvo sobre todo en la propaganda y España siguió dominando los mares y conservando su inmenso impero de ultramar. Dicho esto, a modo de introducción.

A principios de otoño de 1588, cuando un gran número de buques de la Gran Armada regresaban a España, se vieron sorprendidos por una sucesión de grandes temporales y galernas, lo que provocó hasta 24 naufragios. La tragedia tuvo lugar en la costa oeste irlandés.

Desde hace años, en esta región de Irlanda se conmemora el naufragio de algunas de estas naves de la “Gran Armada” española, concretamente de tres galeones españoles, el «Santa María de la Visión», el «Julianía» y el «La Lavia», que naufragaron frente a la playa de Streedagh.

Durante tres o cuatro días, tienen lugar multitud de actos, principalmente en la localidad de Grange, en el Condado de Sligo. Y en la bahía de Streegagh se colocan simbólicamente 1.100 cruces en recuerdo y homenaje de los españoles que allí murieron el 21 de septiembre de 1588.

Hay que decir que muchos de los maltrechos supervivientes de los naufragios fueron capturados posteriormente y a pesar de rendirse y entregar las armas, fueron lanceados sin piedad y masacrados con arcabuces por la guarnición inglesa de la zona. Los terribles temporales sufridos por la Armada en Irlanda fueron más eficaces que los buques ingleses que sólo pudieron hundir 7 navíos españoles.

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