
El Concello de San Sadurniño ha retirado del lavadero de Chao de Lamas una placa franquista instalada en 1956, considerada por el Gobierno municipal como el último elemento de exaltación de la dictadura que permanecía en un espacio público del municipio.
La intervención fue realizada por un operario municipal que, utilizando un cincel, retiró una pequeña losa identificativa que formaba parte de la construcción y que contenía la expresión latina «Franco Fecit», acompañada del emblema conocido como VICTOR, vinculado a la victoria militar del bando sublevado en la Guerra Civil.
La retirada, ordenada por el Concello, forma parte del proyecto de recuperación de la memoria histórica y reparación de las víctimas «Enterrar o espírito da guerra e os discursos do odio», al tiempo que responde a las disposiciones de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática.
Con esta actuación, el Concello da por eliminados los símbolos de exaltación franquista que todavía permanecían en los espacios públicos de San Sadurniño.
Una inscripción que atribuía a Franco la construcción de infraestructuras públicas
La placa retirada del lavadero de Chao de Lamas contenía dos elementos utilizados por la propaganda de la dictadura para vincular las obras públicas con la figura de Francisco Franco. El primero era la inscripción «Franco Fecit», una expresión latina cuyo significado literal es «Lo hizo Franco» o «Hecho por Franco». Esta fórmula procede de una tradición histórica utilizada en el arte y la arquitectura para identificar a los autores o promotores de determinadas construcciones.
Durante la dictadura, el franquismo adoptó esta expresión para atribuir simbólicamente al jefe del Estado la ejecución de obras e infraestructuras impulsadas por las administraciones públicas. De este modo, instalaciones de uso cotidiano como lavaderos, fuentes, escuelas y otros equipamientos incorporaban referencias que presentaban las mejoras materiales como realizaciones personales del dictador.
En el caso de Chao de Lamas, la inscripción se encontraba en un lavadero construido en 1956, un equipamiento vinculado a la vida diaria de los vecinos de la zona.
El emblema VICTOR y su utilización por la propaganda franquista
El segundo elemento de la placa era el denominado VICTOR o víctor, un símbolo de origen anterior al franquismo que fue adoptado por el régimen como representación de la victoria militar de Franco. Aunque este emblema tiene antecedentes históricos, su utilización durante la dictadura quedó asociada a la exaltación de la llamada «Victoria» de 1939, tras el final de la Guerra Civil. La combinación del VICTOR con la inscripción «Franco Fecit» reforzaba el carácter propagandístico de la placa.
Según explica el Concello, estas referencias pretendían transmitir la idea de que las infraestructuras construidas durante aquellos años eran una realización directa del dictador, vinculando los servicios públicos con la autoridad política del régimen.
Este tipo de elementos se extendió por diferentes localidades durante las décadas de 1940, 1950 y 1960, incorporándose tanto a edificios institucionales como a pequeñas construcciones de uso vecinal.
Su presencia en lugares como el lavadero de Chao de Lamas refleja cómo la simbología política de la dictadura también llegó a los espacios más cotidianos de los municipios rurales.
Una retirada amparada por la Ley de Memoria Democrática
La eliminación de la placa se enmarca en el cumplimiento de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, que establece medidas relacionadas con la retirada de símbolos contrarios a la memoria democrática. En concreto, el artículo 35 de esta normativa considera contrarios a la memoria democrática determinados escudos, insignias, placas y otros elementos situados en edificios públicos o en la vía pública que contengan referencias de exaltación de la sublevación militar, la dictadura o sus dirigentes.
La legislación establece que las administraciones públicas deben adoptar las medidas necesarias para retirar este tipo de simbología.
El Concello sostiene que la eliminación de la placa no supone renunciar al conocimiento histórico de la construcción ni al contexto político y social en el que fue levantada. Por el contrario, considera que la intervención permite diferenciar entre la conservación de la memoria documental y el mantenimiento de elementos de exaltación política en espacios de uso común.
Secundino García: «Non se trata de borrar a historia nin de ocultar o pasado»
El alcalde de San Sadurniño, Secundino García Casal, defendió la retirada de la placa como una actuación de cumplimiento legal y reconocimiento a las personas que sufrieron la represión franquista. «Non se trata de borrar a historia nin de ocultar o pasado, senón xusto do contrario: de deixar de render homenaxe pública a quen impuxo unha ditadura mediante un golpe militar, a represión e a ausencia de liberdades», explicó el regidor.
García Casal también consideró que mantener en los espacios públicos símbolos vinculados a la victoria militar de Franco supone perpetuar un mensaje que no se corresponde con los principios democráticos actuales. En este sentido, afirmó que conservar este tipo de elementos de exaltación «é perpetuar unha mensaxe de sometemento que non ten lugar nunha sociedade democrática».
El alcalde añadió que su retirada «é tamén unha forma de reparación e de respecto ás persoas que sufriron a represión franquista e ás xeracións que loitaron pola recuperación das liberdades».
Una nueva actuación dentro del proyecto de recuperación de la memoria histórica
La retirada de la placa de Chao de Lamas se suma a las actividades que el Concello de San Sadurniño está desarrollando dentro del programa «Enterrar o espírito da guerra e os discursos do odio».
Esta iniciativa tiene como finalidad recuperar y divulgar episodios de la historia local relacionados con la Guerra Civil, la represión franquista y la dictadura, así como promover el reconocimiento de las víctimas.
Entre las actuaciones recientes figura el descubrimiento de una placa conmemorativa en la Casa do Concello dedicada a las personas represaliadas desde 1936, junto con el reconocimiento y reparación personal de Juan Rilo Rodríguez, quien ejercía como secretario municipal cuando se produjo el golpe de Estado y fue posteriormente condenado a prisión y apartado de su cargo.
El programa también ha incluido conferencias, investigaciones históricas y actividades educativas destinadas a acercar estos acontecimientos a las nuevas generaciones.
Con la retirada del elemento de Chao de Lamas, San Sadurniño da por concluida la eliminación de la simbología de exaltación franquista de sus espacios públicos, dentro de las actuaciones municipales de aplicación de la legislación sobre memoria democrática.
