San Sadurniño inventaría casi 900 árboles y plantas e identifica ejemplares que podrían ser declarados singulares

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Palmeras de los jardines municipales de San Sadurniño | César Galdo

El Concello de San Sadurniño dispone de un nuevo inventario de su patrimonio vegetal, un documento que permitirá conocer con mayor precisión las especies presentes en los terrenos municipales y facilitar su conservación y mantenimiento. El trabajo, realizado por el biólogo Álvaro Barros López entre abril y junio de 2026, analiza doce parcelas públicas que suman aproximadamente 4,5 hectáreas.

En ellas se han identificado 75 especies diferentes y 893 ejemplares de árboles, arbustos y otras plantas, además de 22 metros lineales de setos y unos 80 metros cuadrados ocupados por vegetación rastrera.

El estudio presta especial atención a tres espacios de interés botánico: el Arboreto Galego, la Horta de conservación Carlos Fornos y los jardines del Pazo da Marquesa.

El Arboreto Galego conserva una representación de los bosques autóctonos

Uno de los enclaves más destacados del inventario es el Arboreto Galego, una parcela de 1,85 hectáreas situada entre la huerta de frutales y el río Xubia. Hace aproximadamente veinte años, el Concello impulsó en este terreno la plantación de especies representativas de diferentes ecosistemas forestales gallegos, como los robledales, abedulares, sotos de castaños y bosques de ribera.

Actualmente, el espacio presenta tres ambientes diferenciados y concentra una importante variedad de vegetación forestal autóctona.

Entre los ejemplares contabilizados figuran 63 abedules (bidueiros), 33 avellanos (abeleiras), 27 fresnos (freixos), 25 majuelos (estripeiros) y 23 hayas (faias).

El biólogo destaca que esta parcela es la que presenta la mayor abundancia y variedad de especies forestales autóctonas de los terrenos analizados. Su proximidad al Xubia y la diversidad de ambientes contribuyen a convertirla en uno de los principales espacios de interés natural del municipio.

La huerta Carlos Fornos conserva 135 variedades tradicionales de fruta

Otro de los elementos más relevantes del estudio es la Horta de conservación e demostración das froiteiras autóctonas Carlos Fornos, que ocupa una superficie de 0,86 hectáreas. Este espacio municipal funciona como un reservorio de variedades tradicionales de árboles frutales procedentes de las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal.

El inventario identifica 270 árboles frutales, distribuidos de la siguiente manera: 168 manzanos, 36 cerezos, 32 perales, 18 ciruelos, 10 melocotoneros, y 10 guindos. Más allá del número de árboles, el estudio destaca la conservación de 135 variedades diferentes de fruta, muchas de ellas vinculadas históricamente a esta zona de Galicia.

Álvaro Barros advierte de que algunas de estas variedades tradicionales se encuentran en riesgo de desaparición, por lo que la huerta desempeña una función importante en su preservación. El investigador la define como un «importante reservorio de variedades autóctonas de froita», subrayando también su interés educativo y divulgativo.

La conservación de estas variedades permite mantener recursos genéticos adaptados a las condiciones ambientales de la comarca y preservar una parte del patrimonio agrícola tradicional.

Los jardines del Pazo da Marquesa albergan árboles que podrían ser declarados singulares

El inventario dedica un apartado a los Xardíns do Pazo da Marquesa, un espacio de aproximadamente 1,5 hectáreas que pasó a titularidad municipal hace cerca de veinte años. En estos jardines se conservan ejemplares de especial interés por su tamaño, antigüedad o escasa presencia en Galicia.

Según Álvaro Barros, algunos podrían reunir las características necesarias para ser reconocidos como árboles singulares. Entre los ejemplares destacados figuran dos magnolios, cuatro palmeras canarias, un pinsapo y un ciprés de Lawson.

El biólogo considera que estos árboles merecen atención por su edad, su porte, su rareza o por la combinación de varias de estas circunstancias. Sin embargo, ninguno de ellos figura actualmente en el Catálogo de Árbores e Formacións Senlleiras de Galicia, gestionado por la Xunta.

El estudio incorpora fotografías de 19 ejemplares para documentar sus características y dejar constancia de su estado y valor botánico.

Doce espacios públicos y 75 especies diferentes

Además de los tres grandes espacios verdes, el inventario analiza otras zonas ajardinadas y parcelas municipales. Entre ellas se encuentran los jardines y jardineras de la Casa do Concello y la Casa da Cultura, la plaza Ramón Díaz Raña, el entorno de la iglesia de Santa María, las jardineras de la rúa Casal y los alcorques de la avenida Marqués de Figueroa. También se han estudiado los elementos vegetales del CPI, los jardines de la capilla de Belén y el parque Antonio Freijomil López.

El documento incluye tanto árboles de gran tamaño como arbustos y especies ornamentales presentes en macetas, jardineras y pequeñas zonas verdes.

En el conjunto del inventario destacan los 169 manzanos, los 39 plátanos de sombra, los 37 cerezos, los 33 avellanos y los 27 fresnos, además de los 63 abedules contabilizados. La relación recoge también robles, alcornoques, castaños, alisos, sauces, acebos y hayas, junto a numerosas especies ornamentales procedentes de diferentes regiones del mundo.

El trabajo incorpora las denominaciones comunes en gallego, dando prioridad, cuando ha sido posible, a los nombres utilizados tradicionalmente en San Sadurniño y Ferrolterra. Estas denominaciones se acompañan de sus correspondientes nombres científicos para facilitar la identificación de cada especie.

Una herramienta para conservar el patrimonio natural municipal

El alcalde de San Sadurniño, Secundino García Casal, ha destacado la utilidad del documento para conocer la composición y distribución de la vegetación de titularidad municipal. Según el regidor, el inventario permite identificar tanto las especies existentes como los elementos de especial interés por su valor forestal, la conservación de variedades tradicionales o sus características singulares.

García Casal considera que el estudio constituye una referencia documental para mejorar el conocimiento del patrimonio vegetal público. En este sentido, señaló que la información recopilada servirá como base para orientar el seguimiento, la conservación y el mantenimiento de los espacios verdes municipales.

Con este inventario, San Sadurniño dispone de una herramienta para documentar su riqueza botánica y facilitar la protección de los elementos vegetales de mayor interés natural, histórico y paisajístico.

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