
Ferrol en Común cuestiona la renovación de las marquesinas de las paradas de autobús y reclama al gobierno municipal que traslade a la Xunta la necesidad de revisar las características de las nuevas estructuras instaladas en la ciudad.
La formación pone como ejemplo la parada de la plaza del Callao, donde asegura que la anterior marquesina fue retirada sin comunicación previa y permaneció varias semanas sin ser repuesta.
Una nueva estructura ocupa actualmente su lugar dentro de un plan de renovación desarrollado por la Xunta de Galicia, pero FeC considera que el resultado supone un retroceso respecto a las condiciones anteriores. Su principal crítica se centra en las dimensiones y capacidad de las nuevas marquesinas, que, según la formación, disponen en algunos casos de únicamente una o dos plazas para sentarse.
FeC pone el foco en mayores y personas con diversidad funcional
Para Ferrol en Común, las características de las paradas deben analizarse también desde el punto de vista de la accesibilidad y de las necesidades de quienes tienen mayores dificultades para permanecer de pie durante la espera.
La formación considera especialmente perjudicadas a las personas mayores y a aquellas con algún tipo de diversidad funcional, que pueden encontrarse sin espacio suficiente para resguardarse mientras esperan la llegada del autobús.
FeC sostiene que esta situación adquiere especial importancia durante los episodios de altas temperaturas y que también generará problemas durante los meses de lluvia.
«O fomento do transporte público pasa por ofrecer un servizo de calidade, o que inclúe claridade e información de frecuencias e paradas, vehículos modernos e accesibles, ademais de marquesiñas adaptadas ás necesidades cidadás», señala la formación. También cuestiona la ejecución de la instalación y califica las nuevas marquesinas de «ridículas» por su tamaño, asegurando que «non dá resposta nin de lonxe ás necesidades sociais».
Reclaman que el Concello se dirija a la Dirección Xeral de Mobilidade
Ante esta situación, Ferrol en Común pide al gobierno local que intervenga ante la administración autonómica. En concreto, reclama que el Concello se dirija a la Dirección Xeral de Mobilidade para solicitar una rectificación y conseguir que las paradas dispongan de marquesinas con unas dimensiones y características acordes con el número y perfil de sus usuarios.
La formación relaciona además las condiciones de las paradas con la capacidad de hacer atractivo el transporte colectivo. A su juicio, ofrecer infraestructuras insuficientes termina perjudicando al propio servicio y favoreciendo el uso del vehículo privado.
FeC reclama por ello estructuras que permitan esperar el autobús a cubierto y con espacio suficiente, especialmente para quienes necesitan sentarse, evitando que los usuarios tengan que permanecer «á intemperie, soportando a calor ou, cando chegue o inverno, sen ter onde refuxiarse da choiva».
