
La Xunta de Galicia mantiene su compromiso con la lucha contra la soledad no deseada a través de una estrategia que contempla medidas como la creación de redes de apoyo local y comunitario o un servicio multicanal de atención específica para las personas que atraviesan esta situación. El objetivo es hacer frente a uno de los grandes desafíos sociales, estrechamente relacionado con los cambios demográficos y el incremento de la esperanza de vida, mediante una hoja de ruta articulada en cuatro ejes fundamentales: la detección, la sensibilización, la prevención y la intervención, cada uno de ellos con actuaciones destinadas a mejorar el bienestar y la calidad de vida de la ciudadanía.
La soledad no deseada
La soledad no deseada no afecta únicamente a las personas mayores, aunque este colectivo presenta una especial vulnerabilidad. Se trata de un fenómeno transversal que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, lugar de residencia o situación económica. Por ello, resulta fundamental identificar las situaciones de aislamiento social y facilitar los recursos necesarios para ofrecer una respuesta adecuada.
Aunque tradicionalmente se asocia a la tercera edad y al medio rural, la soledad no deseada también afecta a otros grupos de población, como los jóvenes, que pueden experimentar situaciones de aislamiento a pesar de las posibilidades de comunicación que ofrecen las nuevas tecnologías.
Entre los colectivos especialmente vulnerables también se encuentran las personas con discapacidad intelectual y sus familias, que pueden enfrentarse a barreras específicas para su integración y participación en la vida comunitaria.
Para abordar esta realidad, la Xunta de Galicia desarrolla la Estratexia galega contra a soidade non desexada, una iniciativa que reúne diferentes líneas de actuación orientadas a detectar, prevenir y atender las situaciones de aislamiento.
Entre sus medidas destacan las redes locales de apoyo comunitario, los servicios de atención multicanal en colaboración con entidades como Cruz Roja, los sistemas avanzados de teleasistencia domiciliaria y los programas de voluntariado y formación destinados a favorecer la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad.

Marco de sensibilización
Una de las medidas de la estrategia es el mantenimiento de redes de apoyo local y comunitario que permiten detectar situaciones de vulnerabilidad y aislamiento social, especialmente entre las personas mayores.
Estas redes cuentan con la participación de establecimientos y entidades de proximidad, como comercios de barrio, bares y cafeterías, farmacias, servicios de reparto postal, centros parroquiales y asociaciones vecinales. Su implicación resulta fundamental para identificar posibles señales de alerta y facilitar que las personas que necesitan ayuda puedan acceder a los recursos de atención disponibles.
El funcionamiento de estas redes se apoya en la coordinación con los servicios sociales, favoreciendo una respuesta cercana y adaptada a las necesidades de cada persona.
En el ámbito de la sensibilización, la estrategia contempla campañas informativas y de concienciación, iniciativas de formación dirigidas al profesorado y al alumnado y el reconocimiento de la labor desarrollada por personas y entidades comprometidas con la lucha contra la soledad no deseada.
En materia de prevención, también se promueven actividades intergeneracionales, propuestas culturales y viajes para personas mayores, así como proyectos de acompañamiento digital dirigidos a personas de 65 o más años, con el propósito de reducir la brecha digital y facilitar su participación en la sociedad.
A estas actuaciones se suma el impulso del Carné +65, como herramienta para favorecer el acceso de las personas mayores a diferentes actividades, servicios y oportunidades de participación social.
Una central multicanal de atención contra la soledad no deseada
Entre los recursos de atención que forman parte de la estrategia destaca el servicio multicanal destinado a acompañar a las personas que experimentan situaciones de soledad no deseada. Este servicio no se limita a recibir llamadas, sino que también permite realizar un seguimiento de los casos y ofrecer una atención adaptada a las circunstancias de cada usuario.
La atención se desarrolla en colaboración con Cruz Roja, entidad que también facilita puntos presenciales de atención y participa en el seguimiento de las pautas y hábitos de vida de las personas usuarias de la teleasistencia avanzada, con el objetivo de prevenir y atender posibles situaciones de aislamiento. La central telefónica de atención a la soledad no deseada de la Xunta de Galicia constituye así un recurso de acompañamiento y apoyo que continúa prestando servicio a las personas que necesitan orientación, asesoramiento o atención ante situaciones de aislamiento social.
La conselleira de Política Social e Igualdad, Fabiola García, ha destacado la importancia de disponer de un recurso accesible para quienes más lo necesitan, poniendo en valor tanto la atención personalizada como la labor de los profesionales encargados de escuchar, orientar y acompañar a las personas usuarias.
Este servicio contribuye a ofrecer una respuesta cercana y humana, facilitando que las personas que atraviesan situaciones de soledad puedan encontrar apoyo y mantener el contacto con los recursos sociales disponibles.
Tres ejes
La central multicanal forma parte de una estrategia más amplia con la que la Xunta de Galicia busca abordar la soledad no deseada desde diferentes ámbitos, combinando la detección de situaciones de riesgo, la sensibilización social, la prevención y la atención a las personas afectadas.
En esta línea, el Gobierno gallego mantiene programas destinados a favorecer el acompañamiento y el bienestar de las personas mayores, como Xantar na Casa o Xuntos polo Nadal, que contribuyen a reforzar la atención social y a generar oportunidades de relación y participación.
A estas iniciativas se suma la colaboración con colectivos y profesionales que mantienen un contacto habitual con la ciudadanía, como los administradores de fincas, los farmacéuticos y las asociaciones de comerciantes.
Su cercanía con la población los convierte en agentes fundamentales para identificar posibles situaciones de aislamiento, sensibilizar sobre la soledad no deseada y facilitar el acceso a los recursos de apoyo.
La implicación de estos sectores, junto con la participación de las entidades sociales y los servicios públicos, permite seguir fortaleciendo una red de acompañamiento comunitario que tiene como finalidad prevenir la soledad no deseada, detectar las situaciones de vulnerabilidad y ofrecer apoyo a quienes más lo necesitan.
De esta manera, la Xunta de Galicia da continuidad a una estrategia que apuesta por la colaboración y la proximidad como herramientas fundamentales para construir una sociedad más inclusiva, en la que ninguna persona tenga que afrontar la soledad sin disponer de recursos de atención y acompañamiento.
