San Sadurniño homenajea a las víctimas del franquismo y reconoce la represión sufrida por su secretario municipal en 1936

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Descubrimiento de la placa en homenaje a las personas represaliadas | César Galdo

El Concello de San Sadurniño ha rendido homenaje a las víctimas de la represión franquista con el descubrimiento de una placa conmemorativa en la Casa do Concello y un reconocimiento institucional a Juan Rilo Rodríguez, quien ejercía como secretario municipal cuando se produjo el golpe de Estado de 1936 y fue posteriormente condenado a prisión y apartado de su puesto de trabajo.

El acto, celebrado este sábado 7 de noviembre, contó con la participación de las concejalas Mari Carme Muíño Filgueira y Raquel Piñeiro López, el investigador y secretario de la Asociación de Emisoras Municipais Galegas (EMUGA), Henrique Sanfiz Raposo, y familiares de Juan Rilo Rodríguez.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega a los nietos del antiguo secretario municipal de una resolución de Alcaldía que reconoce formalmente su condición de víctima de la represión franquista y declara su reparación personal.

La homenaje forma parte del programa «Enterrar o espírito da guerra e os discursos do odio», impulsado por el Concello con la colaboración de la Deputación da Coruña y EMUGA, que durante las últimas semanas ha recuperado diferentes episodios de la historia local relacionados con la Guerra Civil, la posguerra y la dictadura.

Una placa que simboliza el dolor de la represión y la transmisión de la memoria

La placa instalada en el recibidor de la Casa do Concello es una creación de la ceramista Carme Romero, que ha utilizado los colores de las banderas republicana y gallega para elaborar una composición cargada de simbolismo. La obra representa un árbol del que se desprenden hojas con forma de lágrima que caen sobre las manos de una niña y sobre la tierra, donde se transforman en semillas de libertad.

La imagen evoca el sufrimiento de las personas represaliadas, pero también la transmisión de la memoria entre generaciones y la esperanza de que el conocimiento del pasado contribuya a construir una sociedad más libre y democrática.

Durante su intervención, la concejala Mari Carme Muíño Filgueira destacó que este reconocimiento supone «saldar unha débeda que temos o conxunto da sociedade con aquelas persoas que, nun momento negro da nosa historia, tiveron que pagar por manter posicións políticas contrarias ás dos responsables do golpe de Estado».

Muíño también subrayó la importancia de recuperar las historias personales de las víctimas y agradeció la presencia de sus familiares, «xa que son eles quen permiten poñerlles rostro e nomes a uns feitos que non deben quedar reducidos a simples referencias históricas».

Juan Rilo Rodríguez, condenado a prisión y apartado de la Secretaría municipal

El homenaje tuvo un significado especial para los descendientes de Juan Rilo Rodríguez, secretario municipal de San Sadurniño en 1936, que recibieron una resolución de Alcaldía firmada el 6 de noviembre por la que el Concello reconoce y repara oficialmente la persecución sufrida por su abuelo.

Rilo era funcionario de carrera y ocupaba su plaza en propiedad cuando se produjo el golpe de Estado militar. Entre las funciones que había desempeñado figuraba la organización del referéndum sobre el Estatuto de Autonomía de Galicia, celebrado apenas veinte días antes del levantamiento.

Pese a que su actuación se había limitado al cumplimiento de las obligaciones propias de su cargo, fue detenido y sometido a un consejo de guerra celebrado en Ferrol. Según recoge la resolución municipal, la causa 147 de 1937 concluyó inicialmente con una condena a cadena perpetua, posteriormente conmutada por una pena de tres años y cuatro meses de prisión menor.

A esta condena se añadió un proceso de depuración administrativa que lo apartó de la Secretaría municipal y lo privó del puesto de trabajo que ocupaba legalmente.

El decreto aprobado por la Alcaldía reconoce expresamente su condición de víctima de la represión franquista al amparo de la Ley 20/2022, de Memoria Democrática, y declara su reparación personal. La resolución también establece que se dará cuenta de su contenido al Pleno municipal.

Una destitución irregular y una larga batalla jurídica

Durante el acto, Henrique Sanfiz explicó que el caso de Juan Rilo Rodríguez permite conocer algunas de las irregularidades cometidas por las autoridades franquistas en los procedimientos de depuración de funcionarios. El secretario fue apartado inicialmente de su puesto por un delegado de Orden Público de Ferrol que, según señaló el investigador, «carecía de competencias para facelo».

Rilo emprendió entonces una batalla jurídica que terminó con el reconocimiento ministerial de la irregularidad de su destitución. Su trayectoria profesional continuó posteriormente en otros municipios gallegos. En 1955 ejercía como secretario municipal en Vilaboa y en 1970 se trasladó a Ponte Caldelas.

Para Sanfiz, todo el procedimiento constituyó «unha aberración xurídica tras doutra que revela un pouco a verdade do que sucedeu».

El reconocimiento de una familia que reclama mantener viva la historia

La entrega de la resolución estuvo acompañada por la intervención de Rosendo Rilo González, nieto del antiguo secretario municipal, quien agradeció el homenaje a su abuelo y recordó que todavía existen numerosas víctimas de la represión pendientes de un reconocimiento semejante. «É unha honra que lle fagan un acto ao meu avó», manifestó durante el encuentro.

Rosendo Rilo también expresó su preocupación por los discursos que presentan la dictadura como una etapa mejor que la democracia. «Que a xente crea e diga que cunha ditadura se vivía mellor que en democracia é perigosísimo. Ou son ignorantes ou non saben o que é unha ditadura. Está claro que non a viviron e parece que queiran volver a iso. É unha loucura», advirtió.

La necesidad de transmitir el conocimiento histórico a las nuevas generaciones fue una de las cuestiones centrales de la jornada. Henrique Sanfiz recordó que la dictadura no solo supuso la persecución de quienes defendían ideas diferentes, sino también décadas de silencio impuesto, pobreza, emigración y pérdida de riqueza cultural y social.

En este sentido, defendió la importancia de divulgar estos acontecimientos para «construír unha sociedade verdadeiramente democrática, onde poidan convivir todas as ideas».

La represión en Naraío y las víctimas de la violencia franquista

La jornada también permitió recordar diferentes episodios de la represión franquista en San Sadurniño y su entorno. Henrique Sanfiz señaló que el municipio no permaneció al margen de la violencia desencadenada tras el golpe de Estado de 1936, aunque en los primeros momentos hubo personas que intentaron contener las actuaciones represivas. Entre los vecinos que perdieron la vida se encuentran Manuel López, conocido como Manolo da Ferretaría, y José María Bello Pouso.

El investigador también abordó las consecuencias de la actividad de la guerrilla antifranquista en las zonas de San Sadurniño y Moeche, que dio lugar a nuevas actuaciones represivas durante la posguerra.

Uno de los episodios recordados fue el asesinato de dos vecinos de Naraío en 1948, presuntamente a manos de la denominada «contrapartida», una unidad vinculada a la Guardia Civil que, según explicó Sanfiz, actuaba al margen de la legalidad.

De acuerdo con la investigación expuesta durante la jornada, ambos hombres habrían sido ejecutados sin juicio ni posibilidad de defensa, supuestamente como represalia por acciones relacionadas con la guerrilla antifranquista que nunca llegaron a demostrarse.

El movimiento agrarista y la sociedad A Moralizadora, protagonistas de una conferencia

Tras el descubrimiento de la placa, las personas asistentes se trasladaron a la Casa da Cultura, donde el historiador Roque Sanfiz, integrante del grupo Histagra de la Universidade de Santiago de Compostela, ofreció una conferencia sobre la vida política y social de San Sadurniño durante la primera mitad del siglo XX. La intervención prestó especial atención al desarrollo del movimiento agrarista y a la creación, entre 1908 y 1909, de la sociedad A Moralizadora.

Esta organización formaba parte de un movimiento más amplio que pretendía mejorar las condiciones de vida y trabajo en el medio rural mediante iniciativas como la compra colectiva de fertilizantes y herramientas, la lucha contra el caciquismo y la abolición de los foros.

La actividad de A Moralizadora y de otras asociaciones contribuyó a configurar un importante tejido social en San Sadurniño durante las primeras décadas del siglo pasado. Sin embargo, el golpe de Estado de 1936 y la posterior dictadura interrumpieron buena parte de este proceso, provocando la desaparición o desarticulación de numerosas organizaciones.

La conferencia también profundizó en los acontecimientos relacionados con los dos vecinos de Naraío asesinados en abril de 1948.

De este modo, la sesión permitió recuperar tanto las historias individuales de las víctimas como la memoria de una sociedad rural que había desarrollado importantes iniciativas de organización colectiva antes de la Guerra Civil.

Un club de lectura y un pódcast escolar darán continuidad al proyecto

Las actividades del programa «Enterrar o espírito da guerra e os discursos do odio» continuarán este lunes 9 de noviembre con una nueva sesión del club de lectura de la Biblioteca Municipal. El encuentro estará dedicado a la novela gráfica «A morte nas fragas», ilustrada por Carlos Sardiña y con guion de Anxos García Fonte, quienes participarán en la reunión para conversar sobre la obra y los acontecimientos históricos que aborda. Además, el proyecto también tendrá continuidad en el ámbito educativo mediante un pódcast elaborado por el alumnado del CPI de San Sadurniño.

Según explicó la concejala Raquel Piñeiro López, los estudiantes están recopilando información y testimonios orales de sus familiares de mayor edad, que servirán como base para la producción sonora.

Esta iniciativa permitirá incorporar las experiencias y recuerdos transmitidos entre generaciones al trabajo de recuperación de la memoria histórica local.

Con el descubrimiento de la placa y el reconocimiento institucional a Juan Rilo Rodríguez, San Sadurniño incorpora nuevos testimonios y actuaciones de reparación a su programa de memoria democrática, que busca recuperar acontecimientos silenciados durante décadas y facilitar su conocimiento entre la ciudadanía.

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