
El parque natural de las Fragas do Eume volvió a convertirse este jueves, 22 de octubre, en el hogar de dos aves silvestres que habían necesitado atención especializada para recuperarse. Un busardo ratonero (miñato, en gallego) y una lechuza (curuxa) fueron devueltos a su entorno natural después de pasar por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Xunta de Galicia, situado en Oleiros.
La suelta de ambos ejemplares se llevó a cabo en el espacio natural protegido, en un acto al que asistió la delegada territorial de la Xunta en Ferrol, Martina Aneiros, acompañada por la directora territorial de la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, Pilar Arias, y varios técnicos del departamento autonómico.
Durante la actividad, Aneiros destacó la importancia de los centros de recuperación para atender a animales silvestres que necesitan asistencia y facilitar, cuando su estado lo permite, su regreso al medio natural.
Dos aves regresan a su hábitat en las Fragas do Eume
La liberación permitió devolver al medio natural a dos ejemplares de aves que habían recibido cuidados en las instalaciones de Oleiros. El busardo ratonero, conocido en Galicia como miñato, es una rapaz que puede observarse en diferentes hábitats, desde áreas forestales hasta espacios abiertos. Por su parte, la lechuza, denominada curuxa en gallego, es un ave rapaz de hábitos principalmente nocturnos, reconocible por su característico disco facial en forma de corazón. Ambas especies desempeñan un papel en el equilibrio de los ecosistemas, especialmente por su alimentación basada en pequeños animales.
Su liberación en las Fragas do Eume se produjo una vez completado el proceso de recuperación necesario para permitir su retorno a la naturaleza.
Más de 1.500 animales ingresados este año en el centro de Oleiros
La delegada territorial aprovechó la jornada para poner en valor el trabajo desarrollado por los centros de recuperación de fauna silvestre de Galicia. La comunidad cuenta con cuatro instalaciones de este tipo, una por provincia, dedicadas a la atención de animales que necesitan asistencia veterinaria y cuidados especializados.
En el caso del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Oleiros, las cifras facilitadas por la Xunta reflejan una actividad importante durante los primeros meses de 2026. Hasta la fecha, las instalaciones han registrado 1.528 ingresos de animales vivos, de los que más del 52 % ya se han recuperado, según los datos de la Administración autonómica. Esto supone que más de 790 animales han completado su recuperación.
Actualmente, el centro atiende a un centenar de gaviotas y otros 20 animales de diferentes especies que continúan en proceso de recuperación. El trabajo de estas instalaciones incluye la valoración del estado de los ejemplares, la atención veterinaria y los cuidados necesarios para favorecer su rehabilitación.
La Xunta pide colaboración ciudadana para proteger la fauna silvestre
Durante el acto, Martina Aneiros hizo un llamamiento a la ciudadanía para contribuir a la conservación de las especies silvestres y de sus hábitats. La representante autonómica subrayó la importancia de la colaboración ciudadana para detectar animales que puedan encontrarse heridos o en situaciones que requieran la intervención de profesionales especializados. En este sentido, recordó que no se debe manipular a un animal silvestre herido sin las indicaciones de los servicios competentes.
La recomendación de la Xunta es avisar al teléfono de emergencias 112 o a los agentes medioambientales, que se encargarán de coordinar la recogida y el traslado del ejemplar a las instalaciones correspondientes.
Este procedimiento permite que los animales reciban una atención adecuada y evita actuaciones que puedan agravar sus lesiones o suponer un riesgo para las personas.
La recuperación de fauna, una labor para conservar la biodiversidad
La suelta del busardo ratonero y la lechuza en las Fragas do Eume constituye un ejemplo del trabajo que realizan los centros de recuperación para facilitar el regreso de animales silvestres a sus hábitats. Además de la asistencia a ejemplares heridos o debilitados, estas instalaciones permiten recopilar información sobre las especies atendidas y las circunstancias que afectan a su conservación.
La Xunta destacó durante la jornada la necesidad de mantener la colaboración entre los servicios medioambientales y la ciudadanía para proteger la fauna y preservar los espacios naturales.
Con su regreso a las Fragas do Eume, las dos aves recuperadas en Oleiros vuelven a formar parte del ecosistema del parque natural, después de superar el proceso de atención y rehabilitación desarrollado por los profesionales del centro.
