
La reina Letizia ejercerá como madrina de botadura de la fragata F-112 ‘Roger de Lauria‘ el próximo 27 de octubre en Ferrol, marcando su primera vez en este rol desde su proclamación en 2014. La ceremonia se llevará a cabo en los astilleros de Navantia coincidiendo con la segunda pleamar de la jornada.
Bautizada como ‘Roger de Lauria‘, la fragata rinde homenaje al destacado almirante del siglo XIII, almirante de Sicilia y Gran Almirante de Aragón, que participó en numerosas victorias navales contra las tropas de Anjou y la flota francesa. Su carrera culminó en 1304.
La primera unidad del programa F-110 para la Armada, la F-111 ‘Bonifaz‘, fue botada en septiembre del pasado año, en una ceremonia en la que la reina Sofía ejerció como madrina de la fragata.
La «Roger de Lauria»

La fragata Roger de Lauria (F-112) es la segunda fragata de la clase Bonifaz de la Armada Española de nueva generación especializadas en ASW, serán las encargadas de sustituir a las fragatas clase Santa María (F-80) a partir de 2026. La autorización para la construcción de las 5 fragatas F-110 se produjo en marzo de 2019. La Roger de Lauria (F-112) entrará en servicio en 2029.El 9 de agosto de 2023, cuando se colocó la quilla de su gemelo Bonifaz (F-111), se anunció que se iniciarían los trabajos de construcción de Roger de Lauria (F-112) antes de finalizar 2023. El 16 de diciembre de 2023 se inició la construcción del buque nombrado en honor a Roger de Lauria.
Concebida, al igual que su cuatro hermanas, como una plataforma flexible, capaz de integrarse en redes de combate internacionales y adaptarse a misiones de vigilancia, escolta o intervención en entornos de alta amenaza.
La F‑112 incorporará además el nuevo radar SPY‑7, suministrado por Lockheed Martin. Este sensor sustituye al veterano SPY‑1 utilizado por las fragatas F‑100 y constituye uno de los componentes tecnológicos más complejos del programa.
Su capacidad para detectar y seguir múltiples objetivos en entornos saturados lo convierte en el corazón del sistema de combate de las nuevas unidades.
El proyecto, cuya orden de ejecución fue firmada en 2019, cuenta con una inversión global superior a los 4.300 millones de euros y moviliza a centenares de empresas de la industria española de defensa y construcción naval.
Navantia considera que las F‑110 representan un salto tecnológico decisivo tanto para la Armada como para la propia industria nacional, especialmente en ámbitos relacionados con digitalización, automatización y sistemas inteligentes de combate.