
Cerca de 120 personas recorrieron este sábado el camino hasta Santo André de Teixido en una edición especialmente simbólica de la tradicional andaina organizada por el Concello de Valdoviño. La iniciativa alcanzó este año su 25º aniversario, reuniendo nuevamente a los participantes para completar el itinerario hasta el conocido santuario.
Entre los caminantes hubo siete personas que ya habían participado en aquella primera edición celebrada hace un cuarto de siglo. Entre ellas se encontraban la técnica municipal de Cultura, Rita Díaz, una de las principales impulsoras de la iniciativa, y el alcalde de Valdoviño, Alberto González.
González ha ejercido como guía en buena parte de las 25 ediciones celebradas. En aquella primera convocatoria, y también en otras posteriores, lo hizo todavía desde su condición de arqueólogo.
De A Rocha a Santo André pasando por Loira y Porto do Cabo
La marcha comenzó a primera hora de la mañana en el lugar de A Rocha, desde donde los participantes emprendieron el recorrido hasta Santo André de Teixido.
La meteorología acompañó durante buena parte del trayecto, con ausencia de sol y apenas lluvia, permitiendo que el grupo alcanzase el santuario alrededor del mediodía.
El recorrido volvió a servir también para descubrir diferentes puntos de interés patrimonial y paisajístico. Una de las paradas se realizó en la antigua iglesia de Loira, mientras que otro de los momentos destacados de la jornada llegó en la capilla da Fame.
Los participantes tuvieron la oportunidad de acceder al interior de esta última construcción y contemplar su retablo policromado.
La ruta continuó posteriormente por Porto do Cabo, donde un grupo de mujeres llegadas desde Vilaboa recibió a los caminantes con manzanas, bola y café antes de afrontar la parte final del recorrido hasta Santo André.
Una pieza de cerámica para recordar la 25ª edición
El Concello de Valdoviño quiso conmemorar los 25 años de la iniciativa con un recuerdo especial para quienes participaron en la marcha.
Al finalizar la jornada, cada caminante recibió una pieza de cerámica conmemorativa de esta 25ª edición, elaborada expresamente para la ocasión por Mai Estudo de Cerámica, con sede en Vilarrube.
La entrega puso el cierre a una edición que permitió recordar los orígenes de una andaina que, un cuarto de siglo después de su primera celebración, volvió a unir Valdoviño con Santo André de Teixido a través de sus caminos.
