
La fragata “Blas de Lezo” (F-103) al mando del capitán de fragata Santiago Santamaría Reyero y el Buque de Aprovisionamiento al Combate (BAC) “Patiño” (A-14), al mando del capitán de fragata Juan Carlos Muñoz-Delgado Pérez, pertenecientes a la 31ª Escuadrilla de Superficie, y con base en el Arsenal Militar de Ferrol, salieron a la mar en la mañana de este sábado, día 26, para incorporarse a las misiones de la agrupación naval permanente SNMG número dos de la OTAN, en el Mediterráneo. El primero de ellos desde el muelle número diez de Navantia y la fragata desde el muelle número cinco del Arsenal ferrolano.

Fue una despedida sencilla destacándose la presencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles Fernández, acompañada por el Comandante de la 31 Escuadrilla, el capitán de navío Jesús González-Cela Franco y con asistencia de familiares de los miembros de las dotaciones.
La ministra se encuentra en Ferrol desde este viernes aprovechando su visita a las instalaciones del Tercio Norte de la Infantería de Marina.

Margarita Robles tuvo un encuentro con miembros de las dos dotaciones en el muelle del Arsenal así como con los familiares y amigos que allí se encontraban y les ha transmitido su reconocimiento “por el gran papel que realizan en cualquier lugar del mundo”.

Antes de zarpar se permitió a las dotaciones que bajasen a tierra para despedirse de sus familiares.
La “Blas de Lezo”

La “Blas de Lezo” es la tercera de las cinco fragatas de la clase “Álvaro de Bazán” (F-100), que forman parte de la 31ª Escuadrilla de Superficie. Fue entregada a la Armada en diciembre de 2004. Cuenta con una eslora de 147 metros, una manga de 18,6 metros, y un desplazamiento superior a las 6.000 toneladas. Su dotación está formada por 149 hombres y mujeres.
Estas fragatas multipropósito F-100 se consideran unos de los mejores escoltas del mundo, destacando su capacidad antiaérea y de mando y control, y como buque de mando. Para ello, dispone del Sistema de Combate AEGIS que junto al radar multifunción SPY 1-D asociado, le proporcionan una gran capacidad de detección, incluso en aguas costeras, así como la potencia de fuego necesaria.
El “Patiño”

Como Buque de Aprovisionamiento de Combate y fiel a su lema “No vine a ser servido, sino a servir”, la misión del BAC “Patiño” es mantener la capacidad de combate de una fuerza naval desplegada en un teatro de operaciones lejano por períodos extensos. Está diseñado para apoyar a un “Task Group” de un portaaviones, cinco fragatas y veinte aeronaves en la mar durante 21 días, aumentando así el alcance y la presencia de la Flota de una nación marítima como es España, en áreas lejanas.
El «Patiño», que fue entregado a la Armada en el año 1995, cuenta con una dotación de 150 personas. Se trata de un buque de aprovisionamiento de combate, con una capacidad aproximada de 9.000 metros cúbicos de combustible y 2.000 de munición, material y víveres, que puede suministrar a una Fuerza Naval en la mar. Además, puede proporcionar atención sanitaria con sus instalaciones hospitalarias y apoyo logístico en operaciones no bélicas como son la ayuda humanitaria y la defensa medioambiental. Cuenta también con varias capacidades que pueden desarrollar de forma similar a la de una fragata, como son las relativas a la seguridad marítima (control del tráfico marítimo, visita y registro, contra-piratería) o las operaciones de vuelo.