
A las ocho y veintiséis minutos de la tarde de este jueves, los Jardines de Herrera y ante el Palacio de Capitanía de Ferrol han vuelto a ser el escenario del emotivo, tradicional y solemne acto de arriado de la Bandera Nacional.

La ceremonia, favorecida por una tarde de temperatura veraniega, ha congregado a un buen número de ferrolanos y visitantes que no han querido perderse esta señalada cita militar y civil.

En esta ocasión, el acto estuvo presidido por el capitán de navío Jaime Boloix Tortosa, Comandante de la Escuela de Especialidades de la Armada “Antonio de Escaño”, al que acompañaban diversos mandos del centro formativo.

Los actos comenzaron minutos antes del ocaso con el desfile de una Sección de Honores de la propia Escuela «Antonio de Escaño», al mando del teniente de navío Juan F. Oller Oller. Junto a ellos marchó la Banda de cornetas y tambores de la Escuela y la Unidad de Música del Tercio del Norte de la Infantería de Marina, dirigida por el subteniente Pedro Pina. La formación partió de las inmediaciones de la iglesia de San Francisco y recorrió la calle homónima y la calle Real, hasta ocupar sus puestos frente al Palo de Señales en los Jardines de Herrera.

Antes de iniciarse el arriado, el público asistente pudo escuchar a través de la megafonía una breve reseña histórica sobre el origen y evolución de la Bandera de España.

A las 20:26 horas, coincidiendo con el ocaso de la jornada, la tradicional señal de cañón disparada desde la «Punta del martillo» marcó el inicio del arriado simultáneo en todos los buques y dependencias de la Armada.

En ese instante, la Unidad de Música del Tercio del Norte y la banda e cornetas y tambores de la Escuela interpretaron el Himno Nacional mientras la sección rendía los honores de ordenanza y la enseña patria descendía del mástil, para ser posteriormente trasladada con toda solemnidad al interior del edificio de la Capitanía General.

El broche de oro de la ceremonia lo puso el canto de la Oración Marinera («Tú que dispones de cielo y mar, haces la calma, la tempestad, ten de nosotros Señor piedad, piedad Señor, Señor piedad»). Esta emblemática pieza, que forma parte del toque de la «Oración de la Noche», fue compuesta en 1907 por Josep Sancho Marraco y se entona diariamente a la puesta del sol en todos los buques y dependencias de la Armada, consolidando el profundo vínculo de la ciudad de Ferrol con sus tradiciones marítimas y militares.
Finalizado el acto el capitán de navío Jaime Boloix Tortosa se acercó hasta los ferrolanos asistentes y los saludó y les dio las gracias por participar en el arriado
