
El fotógrafo ferrolano Vari Caramés ha sido distinguido con el Premio Nacional de Fotografía 2026, uno de los principales reconocimientos que concede el Ministerio de Cultura a la creación artística en España. El galardón, dotado con 30.000 euros, reconoce una trayectoria de más de cuatro décadas marcada por una manera personal de observar la realidad y transformar escenas cotidianas en imágenes cargadas de sugerencias.
La decisión fue adoptada este martes, 13 de octubre, por el jurado del premio, que destacó tanto la actualidad de su obra como su influencia en la evolución de la fotografía gallega desde los años ochenta.
El reconocimiento sitúa nuevamente a un creador nacido en Ferrol entre los nombres destacados de la cultura española, después de una carrera desarrollada a través de exposiciones, proyectos fotográficos y publicaciones que han contribuido a consolidar su particular universo visual.
Una mirada que convierte lo cotidiano en extraordinario
El jurado ha fundamentado su decisión en «la vigencia y contemporaneidad de su trabajo, su aportación a la fotografía artística y contribución a la renovación cultural gallega desde los años 80». También ha puesto el acento en la capacidad de Caramés para explorar nuevas posibilidades expresivas mediante recursos que se han convertido en señas de identidad de su fotografía.
Entre ellos figuran los reflejos, las manchas y los desenfoques, elementos con los que el artista ha desarrollado imágenes que, en ocasiones, se aproximan más a la pintura abstracta que a la representación fotográfica convencional.
El jurado destaca precisamente «su particular poética visual y universo reconocible a lo largo de su trayectoria». En sus fotografías, Caramés presta especial atención a situaciones aparentemente sencillas: el movimiento del mar, los espacios portuarios, las estaciones de ferrocarril, las calles o las personas que se detienen durante unos instantes.
Su trabajo busca que lo ordinario adquiera una dimensión diferente, alejándose de la reproducción estrictamente documental para construir imágenes que evocan sensaciones y permiten distintas interpretaciones.
De una cámara regalada por su padre al reconocimiento nacional
Vari Caramés nació en Ferrol en 1953 y comenzó su relación con la fotografía siendo adolescente. A los quince años, su padre le regaló una cámara manual Voigtländer con la intención de que fotografiase sus cuadros, dibujos y trabajos de hierro forjado. Aquella primera experiencia terminó convirtiéndose en el punto de partida de una trayectoria artística desarrollada de forma autodidacta.
Caramés también utilizó la fotografía durante sus estudios de Arquitectura Técnica, antes de comenzar a mostrar públicamente sus trabajos. Su primera etapa expositiva arrancó en A Coruña en 1980, en un momento de transformación de la escena cultural gallega.
Uno de los hitos de sus primeros años llegó en 1986, cuando fue invitado a participar en la segunda edición de la Fotobienal Vigovisións. El proyecto reunió a seis fotógrafos de distintos países para retratar la ciudad de Vigo durante una semana.
A partir de entonces, su obra comenzó a recorrer salas y espacios expositivos dentro y fuera de Galicia, con muestras individuales en Madrid y Barcelona y participaciones colectivas en diferentes ciudades de España, Portugal y Francia.
Más de cuatro décadas de exposiciones y proyectos fotográficos
La trayectoria de Vari Caramés incluye exposiciones que han permitido conocer las distintas etapas de su trabajo y la evolución de su lenguaje visual. Entre las más destacadas figuran «Recreo», presentada en Santiago de Compostela en 2008; «Nadar», en A Coruña en 2010; «Pasatiempo», en Santiago en 2013; y «Lugares», celebrada en A Coruña en 2019.
En 2022 protagonizó la exposición «Algo. Nada. Siempre» en la Sala Canal de Isabel II de Madrid, una de las citas relevantes de su trayectoria reciente.
Su actividad también se ha trasladado al ámbito editorial. En 2024 publicó el fotolibro «Bosque animado», incorporando un nuevo proyecto a una producción caracterizada por la exploración de las posibilidades expresivas de la imagen.
El Premio Nacional de Fotografía llega así después de décadas de trabajo en las que Caramés ha mantenido una identidad artística reconocible, construida alrededor de la observación, la experimentación y la capacidad de sugerir más allá de lo que aparece ante la cámara.
Un galardón que reconoce a grandes figuras de la fotografía española
El Premio Nacional de Fotografía está concedido por el Ministerio de Cultura y cuenta con una dotación económica de 30.000 euros. En la edición anterior, el reconocimiento recayó en Carmela García, que también formó parte del jurado encargado de decidir el galardón de este año.
La lista de premiados incluye a figuras como Laia Abril, Cristóbal Hara, Pilar Aymerich, Ana Teresa Ortega Aznar, Montserrat Soto y Leopoldo Pomés.
Con su incorporación a esta relación de artistas, Vari Caramés suma el Premio Nacional de Fotografía a una trayectoria iniciada hace más de cuarenta años, llevando el nombre de Ferrol a uno de los reconocimientos más destacados del panorama cultural español.
