
CIG, CCOO y UGT retomarán las movilizaciones para reclamar un nuevo convenio colectivo para los trabajadores del transporte de mercancías de la provincia de A Coruña, con una de las protestas previstas en Narón y la posibilidad de convocar paros y huelgas si no se producen avances en la negociación.
Las tres centrales sindicales han anunciado este viernes un calendario con concentraciones en Santiago de Compostela, A Coruña y Narón, dando continuidad a las protestas desarrolladas entre junio y julio después de la ruptura de la mesa de negociación.
La movilización en la comarca tendrá lugar el jueves 22 de octubre, a las 11:00 horas, frente a las instalaciones de TAT, en la calle Ferreiros del polígono de Río do Pozo, en Narón.
Previamente habrá concentraciones el viernes 9 de octubre, a las 11:00 horas, en la rotonda del polígono del Tambre, en Santiago de Compostela, y el jueves 15, a la misma hora, en el polígono de A Grela de A Coruña.
Los sindicatos reclaman recuperar poder adquisitivo y reducir la jornada
Las organizaciones sindicales aseguran que el personal del sector ha acumulado una pérdida salarial cercana al 15% durante los últimos años y consideran desfasada la jornada máxima anual recogida actualmente en el convenio.
También relacionan las condiciones laborales con las dificultades que, según señalan, encuentran las empresas para incorporar trabajadores al sector.
“Estamos pedindo respecto por un sector que é básico, como o do transporte de mercadorías. As nosas reivindicacións son xustas e razoábeis: garantir uns salarios dignos, que non se perda capacidade adquisitiva, ter unha xornada adecuada ao século XXI e que se compense o traballo nocturno ou en domingos”, sostiene Inácio Pavón, representante de la CIG en la mesa negociadora.
En materia salarial, los sindicatos rechazan la propuesta planteada por la patronal, que cifran en alrededor de un 3% y sin efectos retroactivos desde el 1 de enero, y reclaman un incremento que permita mantener el poder adquisitivo junto con una cláusula de revisión anual.
Las centrales sindicales defienden además que las cantidades que las empresas abonan por encima de convenio queden correctamente reflejadas y cotizadas.
Pavón sostiene que esta situación puede tener consecuencias posteriormente sobre prestaciones como la jubilación, una incapacidad temporal o el desempleo. “Demandamos que o convenio se adecúe á realidade; é dicir, que o que se paga sexa cotizado, que apareza recollido no convenio colectivo e que se avance en dereitos”, señala.
Complementos por presencia, noches y domingos
La jornada laboral constituye otro de los principales puntos de desacuerdo. Los sindicatos reclaman una reducción de la jornada máxima anual y cambios en el tratamiento de determinados períodos en los que los trabajadores deben permanecer disponibles aunque no computen como tiempo efectivo de trabajo.
Entre ellos sitúan los denominados tiempos de presencia, correspondientes a períodos sin actividad entre servicios, y determinados descansos obligatorios vinculados a la normativa de tráfico.
CIG, CCOO y UGT proponen crear un complemento mensual para compensar esos períodos y reclaman también cambios en el plus de nocturnidad, que consideran ineficaz con su actual regulación, así como la implantación de un complemento específico por trabajar los domingos.
Estas circunstancias son habituales, recuerdan, tanto en las rutas nacionales e internacionales como en actividades de logística y reparto de paquetería.
La huelga, sobre la mesa si no se retoma la negociación
Las tres organizaciones reclaman que la patronal vuelva a la mesa con nuevas propuestas que permitan alcanzar un acuerdo sobre el convenio provincial.
Si tras las movilizaciones de octubre no se producen avances, los sindicatos prevén convocar asambleas de trabajadores para decidir las siguientes medidas de presión.
Entre las opciones que plantean se encuentra la convocatoria de paros y huelgas en el transporte de mercancías hasta conseguir un acuerdo.
Según las cifras aportadas por las centrales sindicales, el convenio afecta a cerca de 20.000 trabajadores en la provincia de A Coruña, dentro de un sector muy fragmentado y formado por numerosas pequeñas empresas dedicadas a actividades que van desde el transporte internacional hasta la logística y el reparto de paquetería.