
El Tribunal de Instancia de Ferrol ha condenado a tres años y nueve meses de prisión a un militar de la Armada Española por obtener fraudulentamente y comercializar 5.040 comprimidos de un medicamento con finalidad abortiva. La actividad, desarrollada entre 2019 y 2023, incluía la venta a través de internet y el envío de los productos desde Narón a diferentes puntos de España.
La sentencia, dictada por la magistrada de la plaza 1 de la Sección Penal tras un acuerdo de conformidad entre las partes, también establece penas de prisión para la pareja y el hermano del principal condenado, que colaboraron en la distribución del medicamento.
Según los hechos recogidos en la resolución judicial, los tres implicados vendían los comprimidos por cantidades que oscilaban entre los 10 y los 20 euros por unidad, lo que pudo suponer unos ingresos de entre 50.400 y 100.800 euros.
La investigación permitió detectar alrededor de 660 envíos realizados entre febrero de 2019 y junio de 2023, con origen en Narón y destino a numerosas localidades españolas.
Recetas médicas manipuladas y un sello falsificado para conseguir el medicamento
El principal condenado aprovechó su condición de militar en activo para obtener los comprimidos mediante recetas vinculadas al Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS).
La sentencia considera acreditado que, entre enero de 2019 y abril de 2023, consiguió un total de 5.040 pastillas de Cytotec, un medicamento cuya adquisición realizó sin la intervención de los otros dos condenados.
Hasta enero de 2021 logró que diferentes facultativos le prescribiesen el producto en un máximo de 70 ocasiones. Para ello utilizaba las recetas facilitadas por ISFAS, aunque en algunos casos era él mismo quien escribía el nombre del medicamento en documentos que los médicos habían firmado previamente.
De acuerdo con la resolución, los profesionales confiaban en el uso que el acusado haría de esas recetas debido a su condición de miembro en activo de la Armada Española.
A partir de febrero de 2021, el procedimiento cambió. El militar comenzó a confeccionar íntegramente las recetas y llegó a elaborar 56 documentos mediante un sello creado fraudulentamente y la imitación de la firma de un médico. Estas maniobras le permitieron continuar obteniendo los comprimidos durante más de dos años, hasta abril de 2023.
Unas 660 operaciones de envío desde Narón a toda España
La distribución del medicamento se realizaba principalmente mediante anuncios publicados en internet y a través de redes sociales. La pareja y el hermano del militar participaban en la oferta y comercialización de las pastillas, mientras que los envíos se efectuaban desde Narón a compradores situados en diferentes localidades del territorio nacional.
Los hechos recogidos en la sentencia abarcan una actividad de varios años, con aproximadamente 660 envíos detectados entre febrero de 2019 y junio de 2023. El precio de venta se situaba entre los 10 y los 20 euros por comprimido, una cantidad que, aplicada a las 5.040 unidades obtenidas, llevó a la magistrada a calcular unos posibles ingresos de entre 50.400 y 100.800 euros.
La denuncia de una farmacia de Ferrol destapó las irregularidades
El principal condenado también reconoció que intentó evitar que se descubriera su actividad mediante la compra de los medicamentos en distintos establecimientos. Para ello llegó a adquirir los envases en hasta nueve farmacias de la provincia de A Coruña, una práctica con la que, según recoge la sentencia, trataba de ocultar las maniobras utilizadas para obtener el producto. Sin embargo, las irregularidades terminaron siendo denunciadas en mayo de 2023 por el titular de una farmacia de Ferrol.
El perjuicio económico causado al Instituto Social de las Fuerzas Armadas por la obtención fraudulenta del medicamento ascendió a 704,12 euros, según la cuantificación recogida en la resolución judicial.
Tres condenas de prisión, dos de ellas suspendidas
La magistrada ha condenado al militar a tres años y nueve meses de prisión como autor de un delito contra la salud pública y de un delito continuado de falsedad en documento oficial cometido por particular, en concurso medial con un delito continuado de estafa.
Respecto al delito de estafa, la sentencia aprecia la atenuante muy cualificada de reparación del daño. El condenado también deberá abonar una multa de 2.400 euros. Por su parte, los otros dos implicados han sido condenados como cómplices de un delito contra la salud pública a penas de un año y seis meses y dos años de prisión, respectivamente. En ambos casos, las penas de cárcel han quedado suspendidas durante un plazo de dos años, condicionado a que no cometan nuevos delitos durante ese periodo.
La resolución judicial es firme, al haberse dictado tras la conformidad alcanzada por las partes, por lo que no cabe recurso contra ella.
El procedimiento concluye así con tres condenas por una actividad de comercialización de medicamentos que se prolongó durante más de cuatro años y que tenía en Narón uno de sus puntos centrales de distribución.
