España refuerza la disuasión de la OTAN en el Mediterráneo con el despliegue de la fragata ‘Blas de Lezo’ y el buque ‘Patiño’

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La fragata ‘Blas de Lezo’ (F-103) y el buque de aprovisionamiento de combate ‘Patiño’ (A-14) ya se encuentran navegando en aguas del mar Mediterráneo tras integrarse oficialmente en la Agrupación Naval Permanente de la OTAN nº2 (SNMG-2). A lo largo de los próximos dos meses y medio, ambas unidades de la Armada española mantendrán una presencia naval continua junto a otros aliados para consolidar la postura de disuasión y defensa colectiva de la Alianza.

Esta fuerza marítima multinacional está actualmente bajo el mando de Grecia y cuenta con la participación activa de buques de otras naciones aliadas como Italia, Francia y Turquía.

Adiestramiento e interoperabilidad al más alto nivel

Durante el transcurso de este despliegue, la dotación de los buques españoles tomará parte en diversos ejercicios internacionales de gran envergadura programados en la agenda de la agrupación. Entre estas maniobras destacan MARE APERTO 26, MAVI BALINA 26 y NIIRIS 26, actividades operativas diseñadas para potenciar y perfeccionar el adiestramiento táctico en escenarios complejos, así como consolidar la coordinación mutua y los procedimientos compartidos entre las diferentes marinas.

La SNMG-2 constituye uno de los núcleos principales de la fuerza de respuesta rápida de la OTAN en el entorno marítimo, operando de manera permanente en los espacios de interés estratégico del Mediterráneo mediante tareas de vigilancia, seguridad y control del tráfico marítimo. [1, 2]

Compromiso con la Operación ‘Noble Shield’

En la actualidad, la agrupación naval desarrolla sus cometidos en el marco de la operación ‘Noble Shield’, una misión clave de la Alianza Atlántica orientada a prevenir conflictos, monitorizar las actividades marítimas y garantizar la seguridad de las naciones aliadas ante cualquier reto o contingencia. [1, 2]

Con la aportación de la fragata ‘Blas de Lezo’ y el buque ‘Patiño’, España afianza una vez más su firme compromiso institucional con la seguridad compartida, proyectando una sólida presencia en el mar y elevando el grado de interoperabilidad global de nuestras Fuerzas Armadas.

Zarparon de Ferrol el pasado día 26 de septiembre

La fragata “Blas de Lezo” (F-103) al mando del capitán de fragata Santiago Santamaría Reyero y el Buque de Aprovisionamiento al Combate (BAC) “Patiño” (A-14), al mando del capitán de fragata Juan Carlos Muñoz-Delgado Pérez, pertenecientes a la 31ª Escuadrilla de Superficie, y con base en el Arsenal Militar de Ferrol, salieron a la mar en la mañana del sábado, día 26, para incorporarse a las misiones de la agrupación naval permanente SNMG número dos de la OTAN, en el Mediterráneo. El primero de ellos desde el muelle número diez de Navantia y la fragata desde el muelle número cinco del Arsenal ferrolano.

Fue una despedida sencilla destacándose la presencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles Fernández, acompañada por el Comandante de la 31 Escuadrilla, el capitán de navío Jesús González-Cela Franco y con asistencia de familiares de los miembros de las dotaciones.

La «Blas de Lezo»

Ministerio de Defensa

La “Blas de Lezo” es la tercera de las cinco fragatas de la clase “Álvaro de Bazán” (F-100), que forman parte de la 31ª Escuadrilla de Superficie. Fue entregada a la Armada en diciembre de 2004. Cuenta con una eslora de 147 metros, una manga de 18,6 metros, y un desplazamiento superior a las 6.000 toneladas. Su dotación está formada por 149 hombres y mujeres.

Estas fragatas multipropósito F-100 se consideran unos de los mejores escoltas del mundo, destacando su capacidad antiaérea y de mando y control, y como buque de mando. Para ello, dispone del Sistema de Combate AEGIS que junto al radar multifunción SPY 1-D asociado, le proporcionan una gran capacidad de detección, incluso en aguas costeras, así como la potencia de fuego necesaria.

El «Patiño»

Ministerio de Defensa

Como Buque de Aprovisionamiento de Combate y fiel a su lema “No vine a ser servido, sino a servir”, la misión del BAC “Patiño” es mantener la capacidad de combate de una fuerza naval desplegada en un teatro de operaciones lejano por períodos extensos. Está diseñado para apoyar a un “Task Group” de un portaaviones, cinco fragatas y veinte aeronaves en la mar durante 21 días, aumentando así el alcance y la presencia de la Flota de una nación marítima como es España, en áreas lejanas.

El «Patiño», que fue entregado a la Armada en el año 1995, cuenta con una dotación de 150 personas. Se trata de un buque de aprovisionamiento de combate, con una capacidad aproximada de 9.000 metros cúbicos de combustible y 2.000 de munición, material y víveres, que puede suministrar a una Fuerza Naval en la mar. Además, puede proporcionar atención sanitaria con sus instalaciones hospitalarias y apoyo logístico en operaciones no bélicas como son la ayuda humanitaria y la defensa medioambiental. Cuenta también con varias capacidades que pueden desarrollar de forma similar a la de una fragata, como son las relativas a la seguridad marítima (control del tráfico marítimo, visita y registro, contra-piratería) o las operaciones de vuelo.

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