
Fene da un nuevo paso para renovar un planeamiento urbanístico que acumula más de dos décadas de vigencia. El procedimiento para redactar el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) cuenta ya con una propuesta de adjudicación y la empresa seleccionada se encuentra actualmente dentro del plazo para presentar la documentación necesaria antes de formalizar el contrato.
La revisión salió a licitación con un presupuesto de 272.435,05 euros, IVA incluido, y permitirá sustituir el PXOM actualmente en vigor, aprobado en 2003.
El Concello plantea la elaboración del nuevo documento como una oportunidad para adaptar la ordenación municipal a los cambios experimentados por Fene durante estos años y a la normativa actual, abordando aspectos relacionados con el suelo, la vivienda, la movilidad, los equipamientos, las zonas verdes, la protección territorial o el desarrollo económico.
Una vez firmado el contrato, la adjudicataria dispondrá de un mes para presentar el plan de trabajo, en el que deberá concretar la metodología y el calendario de las distintas fases. A partir de ese momento tendrá ocho meses para elaborar y entregar el documento base del nuevo planeamiento.
La participación vecinal comenzará antes de tener una primera propuesta
Antes de que exista ese documento técnico inicial, el Concello quiere abrir una primera fase de información, participación y escucha activa.
El objetivo municipal es explicar a los vecinos qué supone revisar un PXOM, cuáles serán los plazos del procedimiento y en qué momentos podrán realizar aportaciones. Al mismo tiempo, se habilitarán mecanismos para recoger sugerencias, necesidades y propuestas relacionadas con el desarrollo futuro de Fene.
“Queremos que a participación comece desde o principio, antes de que exista un documento pechado sobre o que simplemente facer alegacións”, explica el concejal de Urbanismo, Manuel Polo.
El edil señala que esta primera etapa servirá tanto para explicar el procedimiento como para conocer “que necesidades, problemas e oportunidades identifica a propia cidadanía no territorio”.
El gobierno municipal pretende que las aportaciones permitan incorporar al proceso las diferentes realidades existentes en las parroquias y núcleos del municipio.
“Falamos do documento que vai definir como queremos ordenar o municipio durante os próximos anos e, por iso, é importante combinar o traballo técnico cun coñecemento directo das necesidades de quen vive e desenvolve a súa actividade aquí”, sostiene Polo.
Un nuevo planeamiento para sustituir al PXOM de 2003
La revisión del Plan Xeral constituye uno de los proyectos urbanísticos de mayor alcance del actual mandato. Entre las cuestiones que tendrá que abordar figuran la ordenación de los usos del suelo, las necesidades residenciales, la movilidad y accesibilidad, los equipamientos, las zonas verdes, la protección del territorio y las posibilidades de desarrollo económico.
La alcaldesa de Fene, Sandra Permuy, considera que el avance del procedimiento supone “un paso importante para afrontar unha das tarefas máis complexas e, ao mesmo tempo, máis necesarias que ten Fene por diante”.
Permuy defiende que el futuro PXOM debe ir más allá de su vertiente puramente técnica. “Estamos falando de decidir como queremos que medre e se transforme Fene, onde queremos vivir, que espazos debemos protexer e que oportunidades queremos abrir para as próximas décadas”, afirma.
El Concello anunciará las primeras vías para realizar propuestas
El gobierno local avanzó que próximamente dará a conocer las fechas, formatos y mecanismos concretos de participación previstos para esta primera etapa.
La intención es facilitar la intervención de vecinos, entidades y colectivos desde las fases iniciales y explicar la evolución de un procedimiento urbanístico que será prolongado y contará con diferentes etapas.
“Non se trata unicamente de informar, senón de escoitar activamente e conseguir que o coñecemento e as propostas das persoas que viven nas nosas parroquias formen parte da reflexión sobre o futuro de Fene”, señala Sandra Permuy.
La revisión permitirá así sustituir el planeamiento aprobado en 2003 por un nuevo marco urbanístico con el que el Concello pretende ordenar el desarrollo de Fene durante las próximas décadas, incorporando desde el comienzo del proceso las aportaciones de la ciudadanía.